martes, febrero 16

Pasados dos dìas

Supongamos que pudièsemos cambiar ciertas cosas. Yo no empezarìa por ser hombre. Muchas mujeres quisieran ser hombre, pues yo no, y todo porque son muy frìos y a mi no me resultarìa, lo que terminarìa por catalogarme como "mariconcito". En conclusiòn: totalmente descartado.
Por otro lado, pensàndolo bien y sin rodeos, creo que no cambiarìa nada de mi existencia. No estoy ni a mil años luz de ser perfecta, es màs, tal vez soy un especimen de esos que nadie quisiera siquiera aparentar. Y bueno, què màs da, si siendo asì tal vez serè ùnica en mi especie..o tal vez no, pues claro, nadie se ha dado cuenta aùn que todos somos sustitutos de algo escondido, maravilloso y perfecto, que jamàs llegaremos a ser.
Ademàs debo decir que no quiero revelarme y que todo mundo sepa lo que siento. Sin embargo, no fue tan terrible pasar este 14 sola. Claro, me hubiese agradado mucho tener a alguien, pero bueh, no hay que ser tan exigente, no? Ademàs, a los hombres les gustan las mujeres simpàticas, y llegar a serlo lleva mucho tiempo. Tal vez yo no tenga la paciencia necesaria. Soy pesada y para llegar a ser una Natalia Valdebenito cualquiera, me falta mucho de algo que jamàs poseerè.
Ojalà seamos felices este bicentenario, tan publicitado por lo demàs.
Yo nunca llegarè a ser tan simpàtica, bella y agradable como Claire.