Cuando la gente se quiere, soporta todo. No hay muchos problemas, más que qué helado veremos o qué película comerémos. Al revés.
En la vida normal, las cosas son mucho más difíciles que eso.
La gente se enoja, se hiere, odia y olvida.
De todos, el peor es el odio..pues todavía genera un lazo.
Ya no quiero más esto, no quiero más heridas, indiferencias..ojos de odio.
Dolor de guata todo el día, un nudo en la garganta.
No eres el amor de mi vida: ¿hay algo más por escuchar?
Después de todo, la vida se hizo desde la pauta de sufrir.
Aunque Dios no quería esto.
Se supone sería para toda la vida, mas eso jamás ha sido así.