domingo, agosto 30

Movimientos


Cada cuantos días, o con buena suerte, meses, sobrevienen los bajoneos repentinos, que me obligan a cuestionarme un sin fín de cosas. Entre ellas, las veces que he viajado, en compañía de personas que quiero (a veces, por el momento, otras, hasta hoy), y que ya pasaron, aunque pareciera que en realidad no ha pasado tanto. El movimiento humano hace que todo pase rápido y fugazmente, que ni nos damos cuenta del tiempo. Sin embargo, ciertas veces, éste pareciera ensañarse con nosotros y no quisiera más que detenerse, para que el dolor o la pena que sentimos se perpetue la mayor cantidad de momentos y no podamos seguir moviéndonos. Pero bueno, eso es tema de otro carrete.
Dios nos dotó de un cuerpo increíble, de una anatomía perfecta, formidable, que nos permite,volar por lugares inimaginables. Esto, siempre y cuando, queramos movernos de donde estamos, ya que si nos quedamos atornillados al piso que por destino o coincidencia nos tocó, nunca podremos ver más allá de nuesttras pestañas.
Alguna vez, alguien nos puede aconsejar tantas cosas, pero qué hacemos la gran mayoría de las veces; decir sí y seguir. En general, me desagrada mucho cuando alguien me dice "hay gente que tiene problemas peores, piensa en eso". En realidad, es lógico que siempre hay alguien que "objetivamente" está peor que yo, pero eso no me consuela y lejos de tranquilizarme, me enoja un poco más. Debiéramos saber que cada uno tiene sus propios prolemas, sus propias trancas, sus propias cosas que no lo dejan en paz, y es normal, pues si no lo fuese, no tendríamos por qué luchar ni por qué movernos. La verdad es que nadie quiere una vida perfecta, sin problemas, ya que sin éstos, cuál es el sentido de la vida. Y además, nunca lograremos tener una vida perfecta, porque es más bien algo onírico, si es que se le quiere poner algún adjetivo.
Por el momento, sigamos moviéndonos, aunque sigamos tropezándonos y cayéndonos de vez en cuando, a algún hoyo profundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario