miércoles, abril 14

Cuajos

Estamos así como con raras perspectivas. Descubrí un gato loco que me encantó, como el bebé picarón del metro. Solemos no tomar metro, la razón y yo, pero a veces uno se cree adulto y se aventura en tonteras, realmente. Por otro lado, siento un GR! Un Glóbulo Rojo, claro, que pensarías señorito perfecto.
Correría rápido por las muelas, como antaño, cuando me tocaban un carnaval de cosas místicas.
Y ahora? Nos conformamos con Italia? Paré' que sí, y qué más me da.
Al fin y al cabo, me tomo un expresso y voy al polo a comer dulce de nieve, derretida y con sabor a soya.
La gente es agria. Yo soy salada y cítrica.
Seguiré siguiéndote hasta alcanzarte.
Pero lo que me apesta y mucho, es que locamente se escape. Si no te voy a psicopatear. Sin embargo, suele ser así. Nuestras ansias se elevan y las ganas decaen exponencialmente.
Hay que perseverar señorita X.
Ya encontraré la forma de alcanzarte, suerte de besos.

miércoles, abril 7

después de tí

De repente ocurren situaciones latosas. No hay ánimo ni afán de en-celosarse, pero pareciera que el instinto llama. Como las palomas: su instinto las llama a arrancar del frío. Yo quiero arrancar del calor, que sofoca el alma. Calor de sentirse desplazado. Si alguien ve una mariposa no la reemplaza, ni lo piensa, ni se le ocurre, no está dentro de sus posibilidades ignorarla, jamás; y mucho menos cambiarla por un gusano. Aunque quién sabe; pero eso es harina de otro costal.
Por otro lado, la felicidad es rara. No necesitaba el lindo gatito ronronear tanto para saber que su amo lo amaba y sin embargo, ronroneó y en-felició.
Ya qué más, me mido el ROM pasivo de mi corteza cerebral mejor; parece que ese es mi campo laboral.