desde siempre, te pienso. O más bien, desde hace algunos años. Y te extraño, te he buscado y una y otra vez te encuentro ahí, inerte, esperando a que actúe y saque los mejores momentos de ti. Si viniera alguien/algo más, te elegiría nuevamente, tal y como lo hice hace unos tres años, sin titubear, sin más que mirarte de la manera perfecta como eres, dentro de todo lo imperfecto que podemos ser. Me gusta tu silencio, me gusta que estés ahí y a la vez no, que seas para mí y a la vez, para el viento, libre y sin preocupaciones.
No quiero imaginar que me piensas, sólo me conformo con hacerlo yo.
:o
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