
Ajá!
Salida de un mixto, cara desconcertada, muerte súbita, paro cardio respiratorio y accidente cerebro vascular. Te recuerdo, y el agua brava: chan! café, con ojos tiernos y bufanda para el calor de la indiferencia. El amigo tranquilo, inmutable y cálido, mientras tú (y tal vez yo) nos pensamos, ¡trágame tierra! Y eso que aún tengo sueño y a ti, te sobran horas de descanso.
Comimos helado de tres leches (leche de vaca, no de dinosaurio, no lo olvides), sano y lleno de LDL : asumida la diabetes y la dislipidemia.
La UF subiendo como espuma (es un puma voraz), mientras nosotros bajamos hasta el hoyo más profundo de la tierra, cual gota de barro entre mis ojos.
Blanco invierno, fondo café, pétalos ocre: te quiero nada, poquito mucho; me odias mucho, poquito, nada. Un beso de queso (desde chanco a philadelfia, da igual) y el corazón de piedra lleno de sangre.
La isquemia me llega hasta los huesos, y aunque muera de sueño en estos momentos, te dedico este embrujo maligno, lleno de girasoles rojos y mentiras saladas, que te acompañarán hasta la clase de fisiología.
Si al final, todos somos títeres de la novela de las mentes colectivas.
Triquiñuela usada y conocida.
=O
ResponderEliminarI Miss YOU!!
=)