Miré por la ventana y me di cuenta que no podía cerrar un ojo: mal indicio de dolor de cejas. Y ahora se te ocurre, de malas ideas, mirar por cada puerta a ver si aparece el grillo de la suerte; y es que haber roto tantos espejos en la antigüedad no podía quedarse así no más, sin tomarse venganza: en una de esas es realmente varios años de poca dicha. No sabemos. . tampoco creemos; o sí? Y parecía que íbamos a quedar intactos después de tanta mala acción, sin embargo el tiempo sabe cobrar y se suicida con cada minuto del día que pasa, recordándonos que el pomelo es tan amargo como se le podría ocurrir: como todos cuando constantemente nos ignoramos y sentimos envidia los unos por los otros, olvidando que somos polvo y valemos menos que un gusano con su casa en la manzana que estamos a punto de morder. Eso no es amable.No se podría estar mejor que comiendo ciruelas secas, tratando de memorizar cada escena del día y simulando olvidar. . te. Té de hojas en tetera de plomo, en esta casa sin niños.
Bueno, podrías leerme alguna vez, no te parece?
té, toma té por mi...a mi me gusta la leche con milo dulce... por qué?
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