sábado, octubre 23

Nuez

Miré por la ventana y me di cuenta que no podía cerrar un ojo: mal indicio de dolor de cejas. Y ahora se te ocurre, de malas ideas, mirar por cada puerta a ver si aparece el grillo de la suerte; y es que haber roto tantos espejos en la antigüedad no podía quedarse así no más, sin tomarse venganza: en una de esas es realmente varios años de poca dicha. No sabemos. . tampoco creemos; o sí? Y parecía que íbamos a quedar intactos después de tanta mala acción, sin embargo el tiempo sabe cobrar y se suicida con cada minuto del día que pasa, recordándonos que el pomelo es tan amargo como se le podría ocurrir: como todos cuando constantemente nos ignoramos y sentimos envidia los unos por los otros, olvidando que somos polvo y valemos menos que un gusano con su casa en la manzana que estamos a punto de morder. Eso no es amable.
No se podría estar mejor que comiendo ciruelas secas, tratando de memorizar cada escena del día y simulando olvidar. . te. Té de hojas en tetera de plomo, en esta casa sin niños.
Bueno, podrías leerme alguna vez, no te parece?

1 comentario:

  1. té, toma té por mi...a mi me gusta la leche con milo dulce... por qué?

    ResponderEliminar