Intentaría besarte, como en papel azul con tonos de sabor chocolate. Y sonaría una canción, con palabras que chorrean como salsa de tomates en medio de la insipidez de esta estrofa y que sin embargo, pretenden ser un color amarillo, como el sol de una primavera que tiende a la extinción. No hay ideas de ser menos rojo: ya cobramos tan caro, que un masaje en la articulación sacroilíaca resulta imposible; tanto como el plomo en un traje de querer ser diferentes.
Y ahora es morado, frambuesa y chocolate.
obvio todo el rato
ResponderEliminarte echamos de menos con victor hugo el otro dia
un beso y un abrazo