martes, mayo 17

Libertad

Es patente que mientras más piensas en el punto de preocupación, más rápidamente se acerca y corroe tus alegrías. Y entonces, he aquí el incentivo para olvidar este concepto e incorporar a grado cabal el concepto de buenas vibras. No sé, en realidad, qué tanta mala suerte he tenido en mi vida: no quiero hacer balances ahora; sino que más bien, me agrada la idea de seguir cantando (te) y caminar con la convicción de que si estoy acá es porque en el momento en que mi vida se giró en este sentido, fue el mejor momento de mi corta existencia. 
Hay veces en las que nos olvidamos de que en el pasado, jugamos con barro y nos retaron; sin embargo, lo seguíamos haciendo, y todo porque aquello era lo que más te llenaba en ese espacio tan reducido de tu vida. En el presente, es necesario tomar 'aquellas' decisiones, asumirlas y caminar (me atrevería a decir que, incluso trotar) con la frente en alto y hacerse cargo de ellas: nadie va a asumir las consecuencias, más que uno mismo.
No es necesario gritar tanto tampoco: lo que mejores resultados da, y he tenido la dicha de experimentarlo en algunas buenas ocasiones, es quedarse en silencio y dejar que las cosas (y las personas) hagan su propio trabajo.
El camino es libre.

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