jueves, diciembre 27

Puedes decirlo con flores

Sería fácil dejarse llevar por la corriente. Pelos de gato en todos lados, incluso en tu nariz. 
¡Oh, qué gran desliz!
pero bueno, algo así es común, alegre y deseado por mí..hasta por ti. 
Hemos extrañado, aunque nada grave, diría yo, pues la vida corre rápido, como caracol sobre hojas (?)
Muchas veces, o tal vez ninguna, la hoz ha estado entre los dedos. No sé qué significa eso y es tedioso averiguarlo. Al fin y al cabo, aún estamos en la cama pensando qué traerá este día.

'puedes liberarte del vértigo y saltar...decidirte y arriesgar (o estancarte un lugar), cuánto más vas a esperar'

Nada.

miércoles, noviembre 14

SIMV

Ganas de saltar tan alto, que ni el cielo mismo alcanza ya. He extrañado y he hablado, he buscado y me he ido contra la corriente. Nado y nado, cada vez más rápido y furioso, como mariposa en coordinación con respirar en cada brazada. Y eso que puede cansar más que correr tres piques de trescientos pies.
Sumaría de mudas, de ciegas, de restas con pastel de flores. Papel corrugado, como el del ventilador, esos que veo todos los días y me parten el alma. No quiero a persona alguna más con esos instrumentos. 
Esta noche es para recordar, para amar, para imaginar y soñar que la vida pronto cambiará.
http://www.youtube.com/watch?v=yyuz8u9drgo

miércoles, octubre 10

soleado

he sentido deseos de tener asma. O alergia, que es como parecido. 
y luego que la tuve, he deseado no poseerla. Es que no se basta de lo que se posee, sino que se desea lo ajeno. Como la peluca de la hermana Juana, guarda el celibato y no se contenta. Quiere ser paloma.
el sol pega fuerte, se enloquece, ensordece y arranca a la cima de un globo Fiesta. Y eso que aún no se casa.
Tomé, Angol, Coñaripe y Frutillar: dentro del bolsillo y las posibilidades suman y siguen. Qué ganas de rondar el circo y llenar el traje de cabritas.
Bueno, este año no termina tan pronto.
es cuma.

lunes, julio 30

día 12

Quizás haya que volar.
Recordar que no sucedió.
O lamentar que pudo ser mejor.
Pero hay algo que no se puede cambiar: barajar el mazo, sacar y apostar que a lo mejor resultaba;
eso fue lo más crujiente.
Como hojuelas, en otoño y con manjar.
(-y eso que el dulce de leche no es el favorito de la escena)
Llamar es sencillo, es una tecla.
Lo difícil, ocurre al siguiente día: en el tercero.

martes, julio 24

día 1


desde siempre, te pienso. O más bien, desde hace algunos años. Y te extraño, te he buscado y una y otra vez te encuentro ahí, inerte, esperando a que actúe y saque los mejores momentos de ti. Si viniera alguien/algo más, te elegiría  nuevamente, tal y como lo hice hace unos tres años, sin titubear, sin más que mirarte de la manera perfecta como eres, dentro de todo lo imperfecto que podemos ser. Me gusta tu silencio, me gusta que estés ahí y a la vez no, que seas para mí y a la vez, para el viento, libre y sin preocupaciones.
No quiero imaginar que me piensas, sólo me conformo con hacerlo yo.

miércoles, junio 27

Rápido como hora peak


Necesito saber el por qué. Pero eso es medio complejo. Los accidentes son como patá' en la guata. Y eso que no hay tiempo ni para darse un respiro. O mejor dicho, si las nueces fuesen muchas, podrían compartirse y mascar en conjunto de una taza de café. Sin embargo, ya ni eso es posible, porque no hay sentimientos entremedio. O sobre la superficie. O en último caso, bajo.
Tan difícil. -fácil
Un comedor y el pasillo.
Falta la alfombra. -ya no hay motivos de arrastre.
Olvido para no llorar.el teléfono está esperando que lo lancen una vez más.

lunes, abril 30

pe eme

El clima es perfecto, el sol está en su ubicación exacta a las 12 del día, cuando el cañón anuncia su posición meridiana y las personas corren a sus puestos de almuerzo, donde comparten, se ríen y prometen que nunca se olvidarán. Eso podría haberme pasado en algún extraño momento y yo creerlo sin vacilar. Sin embargo, el tiempo apremia y la realidad es muy distinta: la gente extraña a otros seres humanos, y de esos ninguno es el que contemplo en el espejo por la mañanas más frías que este corazón. Eso es causa del proceder, aunque todos nos llenemos los bolsillos diciendo que la discriminación es algo inaceptable, la verdad es que quien no sigue la corriente del mundo y sus alrededores, es dispensable de todo pensamiento.
No es causa de tristeza (o no quiero que así sea), porque esta es mi época favorita, y aún más, si es por pasarla en f.a., eso no sería extraño ni rebuscado para la antena que no quiero mirar. Si pudiera convertirme en superheroína, dejaría la soledad reducida a nada y me dejaría el poder de ser flash.
No quiero comer chocolate ya nunca más.

viernes, abril 13

Muy tarde

No quiero dormir. No quiero soñar. No tengo plata y no quiero volar.
He sido mutante y la señora del pan en las mañanas.
Mi gato me muerde, se duerme, me enerva.
Si más nada tengo, las alas podría cortar(me).
Se agotan las posibilidades.

martes, marzo 20

Viento sur

No ha habido mucho tiempo y eso hace que la vida se apure en su transvida, estropeando todo al paso, con la contaminación del actuar sin razonar. A veces se suponen cosas.-cosas que nadie supo ni podrá descifrar, porque el ritmo es sincopado o mejor dicho, es algo así como apnea después de respirar muy rápido -Kussmaull?- no lo sé, no es de interés, no lo recuerdo y parece vano en la UCI.
A veces se cruzan los colores con las letras y resulta que todo está en la confusión. No quiero a nadie más identificándose con cualquier cosa, porque eso es imaginarse en demasía importante, dentro de tanta vida que no tenemos de sobra. El tiempo para decidirse es bastante, sin embargo, no es momento de seguir alargándolo de manera innecesaria: si la decisión debe ser inminente, no es este el minuto para abortar misión.
Y cómo no imaginarse, siquiera visualizarse en la mínima puesta de aros, algo así como la ropa nueva y la emoción extraña de no tener algo que hacer en un día de otoño.


Lluvia de invierno, llévame lejos.
Y si no puedes, volando con las hojas
del viento que no veo
y sin embargo, siento.

domingo, marzo 4

Avellanas dulces

Rara verde sensación de este día incrédulo. El ánimo está en decadencia, el calor en prosperidad y los ojos en conjuntivitis que no permiten saborear los sonidos de la noche des-estrellada y estresada. 


Necesito luces delanteras, así como tapabarros y dulces de caminos ásperos y rosas del Cal y Canto y el retorno a la rutina.


Chocolates de pelo largo, no estar junto al mar y la angustia de muchos pasos en retroceso y feedforward, como mi casette más odiado.
Aceitunas en la desdicha de 30grados en la arena del asfalto.

lunes, febrero 27

Perfecto

A veces ser feliz es simple. Tanto, que no quiero esperar para volver a serlo. 
Si tengo algo, no es porque lo merezca, sino más bien, porque él me quiere.
Y así, la vida es perfecta.

martes, febrero 14

Febrero

Hoy es un día común, supongo. Cada vez menos significativo para esta existencia. No sé si valga la pena mencionarlo, pero ya que este día supone sinceridad, creo que el merecer algo está en relación directa, exponencial, con lo que has hecho por la vida. Bien, no hagamos nada y sigamos recibiendo; eso es fácil, muy común y bien visto por millones de no seres sinceros, sin embargo, yo quisiera saber si el mirar es tan gratis como dicen las lenguas de micrófonos rallados. Mala cosa salir hoy y escuchar Creep, creyéndote especial y no poseyendo nada en cambio; eso es como manzana rallada con crayones de cincoañosyundía. Todo lo que quiero es volver a ver y comer pasas, como espectáculo teatral, ponerse nerviosa en el clímax de la historia, reír con el final y una vez terminado, largarme sin volver a recordar eso vivido, porque el pasado está enterrado.
Para mí y para todos.

sábado, enero 28

.-bastará

La vida está empezando, no estás acá para presenciarlo, desapareciste como pájaro con 3 alas (la de repuesto). Y claro que nadie sospechó que teníamos garras y dientes para superar esta escalinata de canciones agrias, así como el corazón. El café no tiene buen color: y claro, cómo iba a ser, si el sol ya no calienta, sino que al revés, quema y no deja tallos en pie (diente de dragón y el muerto en su ataúd). Paciencia de no poder tenernos en mesas distantes, eso como detalle y la mala espina cruzada, después de un sushi que repetiría cien veces, de lo salado y dulce que llega a ser entre nosotros.
Ciudad desarmada, algo así como esculturas y fotos, entre pétalos de pastos verdes, del verano que empezó, pero no para todos y termina antes de que termine mi helado y la canción que solíamos recordar de pocos tiempos, lejanos y pisados, nunca olvidados y extrañados en los momentos de afinación y sonrisas.
Y a veces quedamos sin respirar, sin palabra que articular, sin ideas y el cariño se pierde entre los dedos de los momentos desperdiciados -conosinquerer-; y así, el cuento sigue sin el final que las gentes esperan. Bueno que, eso es dicotómico a ratos, se sale de las estadísticas y nuevamente se pierden oportunidades: cosas que suceden muy repetidas veces, no tienen explicación y muchas culpas dentro del alma; así como las cosquillas en el corazón del de-reojo.
Nervios con faradización negativa. Algún día, podrías llamarla.

martes, enero 3

veintitrés.

Tener una agenda es como un libro de anotaciones, esos, del colegio. O como café caliente en verano: nadie sabe por dónde quema, pero es seguro que lo hace. En la realidad, el verano será corto. Seguro podría haber disfrute de helados, pero las circunstancias hacen que la gente se aleje, llegue, se vaya y regrese nuevamente. Y ahora que el odio repentino afloró por el chocolate y es una causa fisiológica -¡¿qué haré?!-, he decidido ver las noticias. No hay cosas claras, aunque la clara de huevo me ayuda a ser menos viscosa. Eso es rodar en el pasto, trotar en el parque, estirar los huesos y triturar dientes, algo así como la foto de fin de año: salir mal, con el ojo entre-abierto y sin embargo, amar ese último recuerdo.
O como el fastidio eterno de llamar a las gentes por teléfono y sentir escalofríos de mirarlas a la cara sin saber qué decir. Pescar la bici e ir a verte (lo hago?).
Y si no llegas y espero por horas, o si realmente lo haces y fuiste tú quien esperó o incluso, si nadie esperó y nos pillamos de casualidad: aún así no nos miramos; la tregua terminó y el amor se cae por la frente, rueda por los poros y suena el tun-tun electrocardiográfico de tenernos cerca y solo poder mirar. La onda Té desborda en ansiedad.
He sentido deseos de abrazar a mi madre. Y llamarte.