Estaba pensando en lo rápido que se nos va la vida. Personalmente, no puedo decir que no he hecho nada por ella, pero sí que he he hecho poco de lo que me quita el sueño.
Además, tengo hartos años ya (dos décadas, wou!) y se me están escapando los meses sin una flor naranja, de esas que tanto me gustaban.
Shausha! Qué haré con mi vesícula, que está cada día peor (como un programa antagonista al de Alfredo Lamadrid, nunca lo vieron?).
Por otro lado, como que estaba pensando en los supuestos amigos que supuestamente hice en mi vida escolar..cuántos quedan? Me sobran los dedos de las dos manos aparentemente. Es raro pensar que la vida es así de ingrata; es decir, no tengo muchas ilusiones de lo que será mi corazón amistoso cuando egrese de la U. Qué extraño esto de desechar amigos. Por último podría ser que yo lo reciclara, pero no: a mi me tiraron al vertedero.
En fin, supongo que no hay por qué quejarse tanto, si mal que mal, igual la gente que me va conociendo me estima por lo que soy (con mi guata mala y todo) y extrañanamente, produzco simpatía en la mayoría de los mortales.
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