lunes, junio 28

wenenzo

Hoy salió el sol; de invierno, resfrión y traicionero. No importa, la música se escucha fuerte y se canta hasta con el transverso; todo porque puede ser un buen día. En realidad,se ve venir; con poco sueño y muchos sueños que cumplir y traer a esta realidad con café, la pantalla se ve más lúcida que otras veces.
De repente afloran las ganas y me importa todo; quiero hacer todo, quiero pensarte, quiero llamarte, quiero creerme tan sofisticada y dedicarte canciones en inglés, que poco entiendo pero hago como que siento cada nota. Grito fuerte lo mucho que quiero tenerte acá, aunque no será, empero qué más da; no hay para qué enojarse sino mejor convertirse en azul-violeta cielo y soñar que volamos en una nube: a lo Goku.
Tal vez esto es miedoso y nadie quiere arriesgar mucho, pero bueno, nunca lograremos algo si pensamos así. Me miro en el espejo y dejo atrás las supersticiones y mitos de cuando tenía milquienientos años menos y comía todo lo que me daban. Ahora como lo que quiero, aunque me digan que no, que tiene mucha azúcar; ¿a quién le importa? a mi no, tampoco a la amiga rubia; da lo mismo, hay que corrrer rrrápido y pensar lento, así nos veremos al otro lado de esta muralla de orgullo que llena a sietemilmillones de personas.
Sinceramente (o hipócritamente) me tomo una micro y me llevo el asiento, porque es mío y siempre lo será, desde que te vi hasta que no lo haga más, cuando seamos desfibrilados y tragados por la felicidad de quedarnos pegados con esta canción tan bonita.

sábado, junio 26

sin

Supongo que ya no hay muchas cosas por qué cavilar y dar vueltas en la tarde. Yo creo que la gente se mete en cosas y ni siquera sabe qué está haciendo y cuánto más aguantará sin quemarse. Sin embargo, gracias a eso existen familias,empresas, películas lloronas y ferias libres.
Recuerdo que un día vi una familia, joven y pequeña. Yo tenía diecinueve y solía estar acompañada de un talquino. Me gustaba mucho, pero no era más que alguien a quien apreciar mucho por su belleza externa y un tanto menos por su forma de ser. A lo mejor era un buen compañero, pero parece que conmigo no afloraba su cariño. En fin, la familia era linda; yo les tomé una foto. En ese tiempo, pensaba constantemente en un hijo. Por suerte o por desgracia, no llegó.
Por otro lado, un ser que me llama la atención y que no sabe ni sabrá que existo, escribe (así como yo) cosas que me hacen reír y pensar mucho. Me gustaría conocerlo, pero esta vida me puso en circunstancias imposibles de confundir donde no puedo acercarme a ningún 'té'. Por ahora, suelo verlo lavándose los dientes y tomando el metro con lentes y abrigo negro.
Yo debería estudiar y cada vez que escribo aquí no lo hago y mejor veo una película. Justamente es lo que haré ahora.
Si hago un queque, me gustaría que lo probaras pero estás lejos, como en la séptima nota de una canción que ya no quiero escuchar.

jueves, junio 17

Cerrado

Me pareció algo característico. Palpable e ilustrativo. Migración de gaviotas hacia un lugar mejor. Y justamente estaba en el momento oportuno para percibirlo. Precisamente en ese momento, quise volar bien lejos. Lejos de la quinientostres. Lejos de la universidaddechile. Lejos de los certamenes. Lejos, incluso, de mi ambiente acuático preferido. Si migraba, sería para mejor, así es que no me preocupaba dejar todo atrás. Me podría sumir en ambientes hiperbáricos y soportar toda la carga que eso supondría.
Sin embargo, fui cobarde y no cambié nada. Miré al señor del superocho y pensé que tal vez para la próxima. Que no importaba, surgiría otra nueva posibilidad.
Al día siguiente miré el aviso, y tal cual intuí, ya estaba cerrado.Miré a mi lado, y ni siquiera estaba el borracho de siempre. Las cosas habían cambiado y se pronosticaba lluvia. Lluvia de sorpresas. Pero no siempre son buenas. Y no es que me crea pájaro burdeo. Ni tanto.
Cuando uno se enoja, quiere quel mundo desaparezca. Este no era el caso, pero la gente desapareció igual, sin previo aviso, sin notas ni posdatas. Bueno, es como un ratón sin cola. Normal y burdo, no tiene muchas posibilidades de mejorar.
Y no hay fin, la cosa seguirá así.

sábado, junio 12

Sigo no más

Hay días multicolores; hay días grises. No tengo mucho que decir, tal vez por ser día de no decir algo. Me inquieta estar acá, cuestionándome nada. No somos lo que creemos ni lo que no creemos, mas bien somos algo así como un globo con helio. O peor, somos esa pestaña que se cae en la mejilla. Como nunca, o como siempre, estoy pensando en otra persona al escribir esto. Pero ni tanto, sino como el otro yo que no existe para alguien-nadie, pero que existe para el siguiente yo que cabe dentro de mis entrañas.
A veces quiero llorar, mucho, hasta quedar muy exhausta y sumirme en un sueño de días y noches eternas, sin tener que ver a mucha gente. En realidad, no teniendo que ver a alguien. Sin embargo, muchas otras veces tengo y quiero llorar sin saber por qué, sino sólo porque despierto muy triste y con dolor de cabeza. Como los búhos, que son muy malhumorados y te miran feo en las noches lúgubres de verano. Bueno, a lo mejor es mera cosa de fechas y acontecimientos que están ocurriendo ahora. Esto no es un cuento. No es un poesía (ni pinta). No es una historia. En realidad, esto es nada, empero para mí, ahora es todo. Es verdad, muy cierto, que tengo nada, nada material, nada a lo que me pueda aferrar si quiero gritar, pero lo que sí tengo es esto, mi mente loca, sabor a menta con limón, muy agria, muy desagradable para mucha de la gente que me rodea y que no me importa en lo más mínimo. Tal vez en esto soy tan egoísta, y es que no me interesa aparentar y caer bien a todo el mundo y que me regalen librillos del mundial. No me importa. No quiero comer de lo que todos comen y reflejar 'felicidad', que no existe verdaderamente en ellos y que sin embargo, sí parecen tener.
Suspirando no he logrado nada. Tampoco lo voy a lograr leyendo el diario y creyéndome tan culta.
Soy muy cuma, igual que millones de seres humanos.