jueves, junio 17

Cerrado

Me pareció algo característico. Palpable e ilustrativo. Migración de gaviotas hacia un lugar mejor. Y justamente estaba en el momento oportuno para percibirlo. Precisamente en ese momento, quise volar bien lejos. Lejos de la quinientostres. Lejos de la universidaddechile. Lejos de los certamenes. Lejos, incluso, de mi ambiente acuático preferido. Si migraba, sería para mejor, así es que no me preocupaba dejar todo atrás. Me podría sumir en ambientes hiperbáricos y soportar toda la carga que eso supondría.
Sin embargo, fui cobarde y no cambié nada. Miré al señor del superocho y pensé que tal vez para la próxima. Que no importaba, surgiría otra nueva posibilidad.
Al día siguiente miré el aviso, y tal cual intuí, ya estaba cerrado.Miré a mi lado, y ni siquiera estaba el borracho de siempre. Las cosas habían cambiado y se pronosticaba lluvia. Lluvia de sorpresas. Pero no siempre son buenas. Y no es que me crea pájaro burdeo. Ni tanto.
Cuando uno se enoja, quiere quel mundo desaparezca. Este no era el caso, pero la gente desapareció igual, sin previo aviso, sin notas ni posdatas. Bueno, es como un ratón sin cola. Normal y burdo, no tiene muchas posibilidades de mejorar.
Y no hay fin, la cosa seguirá así.

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