sábado, octubre 16

N




No me gusta la palabra asco; tampoco me gusta esa sensación, pero es lo que siento mucho en esta época. Esto es un poco extraño, sobretodo porque ahora podríamos sentirnos desconectados del mundo, sin embargo no es del todo posible, excepto porque no tengo muchas interacciones animalescas. Queda poquísimo tiempo, y aún así es mucho, en extremo mucho lo que resta para ser libres. Tengo dolor de ojos últimamente: me arden como de lágrimas de infinitos días. Grr, no me ves nunca, eso es molesto; me siento ridícula y no lo notarás jamás, porque ahora tengo un poder especial y soy invisible. Bueno, esto cansa y no me hace gastar calorías, sino que me engorda el corazón de pena, de canciones tristes y películas cursis, que jamás había notado: ¿acaso todo tiene que tratarse de amor? Eso no me molesta, de hecho, gracias al amor es que no estamos peor de lo que estamos, pero a mi no me gusta embarrarme de mermelada rosa: es incómodo y no se puede contar a la gente, porque no es coherente. Ningún acto desde un tiempo hasta ahora lo es. Yo espero poder tocar una canción con estas cuerdas algún día, así en una de esas, podrías enamorarte de mi para siempre y no dejarme ir nunca, nunca, como en cuentos de niñez.
Realmente desearía tener ocho años otra vez y volver a hacer todo de nuevo; tal vez volvería a equivocarme, pero trataría de remediarlo a tiempo.  No se puede hacer eso, tampoco se puede vivir de amor; y no es lo que pretendo hacer, de hecho, creo que aunque quisiera, no podría, porque no estás. Exclamaré petunias y relataré rosas, porque no son mis flores preferidas, sino que lo que más me gusta es pintar un flor: así la mantendríamos por siempre, porque jamás se marchitaría, sino que se quedaría en el lado izquierdo del tórax, para hacernos un favor y vestir poleras de rayas.
Supongo que todo esto pasará: ya no soy adolescente y esto no significa el fin del mundo para mí. Mucho menos es el principio, porque éste partió hace ya bastante tiempo.
Nadaremos: ¿nada haremos?

1 comentario:

  1. Espíritu-mente-cuerpo. Uno son. El amor: comprensión y perdón, no tiene culpa ni venga nada porque todo fluye en el río. Deseos envueltos en chocolates y letras...la libertad... es una busqueda interior, lo demás, se hace fuerte con el paso fugaz del tiempo. Elejimos todo lo que tenemos.

    ResponderEliminar