Bueno, qué se puede mencionar: no hay tregua, todos comen pan siempre, aunque no lo quieran y traten de evitarlo a costa de celulares muertos. No hay maleficios..no, yo diría que no es ese el problema, sino que la cuestión está en cuántos de ellos podemos creer y hacer que nos piquen los dientes. Hay jarros con flores de jardines muertos que adornan cuanto mueble se podría martillar, sin embargo, eso no llena lo más mínimo que podríamos pedir: los ojos de lágrimas sabor a fresas con café.
Supongamos que alguien merece tener pesadillas, que eso es justo y hasta como un regalo; pero qué tal si no quiere aceptarlo, por más idóneo que eso resulte ser. Y luego haría muecas, como para agradar a alguien que ya no miramos, porque no hay días de suerte, como antes de los anteriores antes, sin tanto que hacer; concluyendo así que pocas cosas podrían durar: como letras de amor sobre un papel, arrugado, pero que aún sobrevive en lugares recónditos de la fosa cerebelar.
Hoy es un día malo, como varios miércoles desde un tiempo a esta parte, y qué más da, si es inexistente el mundo que podría darse cuenta de ello al mirarte sin prejuicios los ojos, repletos de anhelos y penas: unos que no llegarán y otras que no se irán.
Esto es tan infértil y banal.
¿qué es esto?

Huyo más rápido que tú...era una puta mentira de que nunca huía, ahora ya no enfrento una sola cosa mientras he visto más películas que entodas mis vidas juntas... ni te imaginas donde voy ya... vomitos, caca realmente acuosa, y la palabra que tanto te gusta : asco.
ResponderEliminar