Es muy probable que sigan volando mariposas y las cuncunas sigan su curso a través de la arena del parque. A veces no sabemos qué depara el siguiente paso o con quién nos encontraremos en la siguiente micro -aunque esto sea un robo cualquiera en medio de los suburbios- para compartir canciones. Hay un metro, tal vez cien; sin embargo, el corazón sigue coqueto y siempre quiere salirse de su caja torácica intentando verse más fuerte de lo que verdaderamente es. No hay bombones en tu historia, tampoco hay menta en la mía. El pasar y mirarse de frente a los ojos es coincidencia, frente a la multitud de gnomos que rodean este cuento.
La suerte es lo mismo que la razón, si se quiere, se tiene.
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