domingo, agosto 28

All you need is love


El destino es algo en lo que no suelo confiar: se ha portado un poco mal educado conmigo en el último tiempo. Además, la hora pasa desagradablemente rápido y tiene uno que adecuarse a su ritmo, con tal de no morir en el camino (si hasta la adelantaron, como si ya no corriera más ligero que Usain Bolt). Ok, nadie murió nunca por decir malas palabras, pero es algo que resulta molesto. Y el corazón, que hostiga, late y late, como si el tun-tun arrítmico ayudara en algo. Tengo una noticia: no me gustan los nombres con jota y no pienso cambiar de opinión.

Hay cosas en esta vida, que debieran estar absolutamente prohibidas y tener pena de encarcelamiento emocional. Nadie puede odiar a otra persona! No! Eso es inaceptable. Tampoco puede ignorarla, porque en el fondo sabe que, sin ella, la vida sería un asco y nada de lo que ahora ocurre, sería posible sin ESA persona. No importa lo que haya sucedido, debemos sonreírle. Y ser felices. Como cuando te sonríen desde un escenario (¿han experimentado eso? Es realmente agradable!) y tu chicle adquiere sabor nuevamente, después de tres horas masticándolo. Creo que, en lo absoluto, al final, amamos a todos los que se nos cruzan en el camino de esta vida; esa es la satisfacción de ser de esta raza.
Justo ahora, quiero un chocolate, qué raro, ¿no?

miércoles, agosto 24

Suero, por la espalda.

. de juegos bajo un sauce, nacen, sueños grandes.Y no hay más, que ver la tierra y tomar sus siembras.
 No ha sido nada fácil, sola, dar la batalla. Y sin buscar, amor deprisa, da sus semillas, si ves girar; la vida te ofrece una sonrisa. Podrías tener lo que mereces.
Recelas tu tesoro y te sientes bendecida. Y qué hizo mal, traicionan tu amor, ya divina; no queda más, que recoger todas tus cenizas. Si puedo poner, el mundoatuspies.
Viste caer, sola sostener, tu viga de espinas. Si puedo poner, el tiempo al revés y darte mi suerte.

domingo, agosto 14

in

.-y el cuchillo cayó entre sus manos. .- repitió, temblando y empapado en sudor, al verse acorralado entre tres preguntas de pasillo.
La verdad es que no le creía nadie: la historia parecía en extremo fantaseosa, como todo lo que solía decir por aquellos últimos días. Además, la pérdida de hace pocos días (ya habían pasado meses, pero aún se notaba que no lo podía superar) le tenía revuelto el pensamiento, así como el sentir y el actuar. No cabía juicio mental razonable en su forma de moverse. 
Pero no parecía aquello lo más inquietante, sino que lo realmente preocupante, era que se habían  desencadenado una serie de hechos que le tenían la vida, por decirlo menos,"patas para arriba" (o así es como solían rumorearle por las espaldas; lo cierto es que nadie se atrevía a decir las cosas de frente por aquellos días: la gente estaba un poco mentirosa e hipócrita, nada preocupante) y eso estaba llevando a morir poco a poco en su ensimismamiento cotidiano, poco ortodoxo y mal educado.
Y todo esto, porque las coincidencias no cabían en su credo. 

lunes, agosto 8

Agua seca

Lápiz naranjo. Un paso en falso. Cartulina celeste. Malos recuerdos. Comida chatarra. Azar. La vida misma: un canapé. Palabras sueltas. Un paraguas inutilizable. Compañía agradable. Cómo demostrar que ya no importas, si no estás. Micro amarilla. Un fantasma. Lágrimas de cocodrilo. Clave incierta. Gente extraña. El mundo al instante. Gente deseable. Malas palabras. Tarjeta de crédito. Mayonesa cortada. Mocos verdes. Un rollo de confort. Mochila vieja. Otros rumbos. Fotos desaparecidas. Cancelar llamada ¿Desea donar tres pesos? Un cheque en blanco, mantequilla blanda y sacapuntas roto. Voy al frente. Nadie escucha. Comemos café. Nadie mira. La música fuerte: somos sordos. Rumbos de calles repletas de almas, nadie se entiende. Una limosna. Ya no hay papel celofán envuelto en flores. No más chocolate: pica los ojos. Dientes sin hilo. Pasta de pollo. No más carne. Hace frío: como siempre, hace un tiempo atrás. Calzones rotos. La guata tiene un vacío que no se llena jamás. El agua desapareció. Lentes de sol.
¿desea guardar los cambios? No

sábado, agosto 6

Perdón

Conversar con la almohada es trágico: se da uno cuenta de todo el mal que ha hecho a personas que nunca lo merecieron; es horrible. Es como para autodesearse lo peor y merecer todas las plagas de Egipto.
Es necesario; justo y necesario pedir perdón. Pero perdón de verdad, con el corazón, las tripas y riñones. 
Hay una persona en el mundo que se merece una gran disculpa, una gigante, porque no hizo más que lo que su corazón le dictaba, hasta que llegó el momento en que todo fue insuperablemente desastroso y tuvo que ocuparse de su propia existencia. Eso fue lo más justo que ha pasado frente a estos ojos de niña mimada.
Ahora, justo en este momento, espero esté siendo feliz, como se lo merece.

lunes, agosto 1

Inanición

La vida es como un pañal: a veces está cagada. La salvedad, es que se puede limpiar y poner uno nuevo; genial, no? No quiero decir que muero ni que vivo, lo único que hago es pensar en el futuro, en el pasado y olvidarme del presente, que se convirtió en leche agria. O a lo mejor no. Es extraño sentirse inanimado y despreciado, menospreciado y discapacitado: es una lástima no tener confort a la mano, porque dan unas ganas de sonarse. .
Y todo es naranjo, hasta las narices y la melodía perfecta que ya dejó de sonar; la bailarina diabólica, que dejó de acerruchar. 
En el principio, no existían los rencores. Pero pecamos y todo se convirtió en una paja del propio ojo.
Ningún tiempo pasado fue mejor.