lunes, agosto 1

Inanición

La vida es como un pañal: a veces está cagada. La salvedad, es que se puede limpiar y poner uno nuevo; genial, no? No quiero decir que muero ni que vivo, lo único que hago es pensar en el futuro, en el pasado y olvidarme del presente, que se convirtió en leche agria. O a lo mejor no. Es extraño sentirse inanimado y despreciado, menospreciado y discapacitado: es una lástima no tener confort a la mano, porque dan unas ganas de sonarse. .
Y todo es naranjo, hasta las narices y la melodía perfecta que ya dejó de sonar; la bailarina diabólica, que dejó de acerruchar. 
En el principio, no existían los rencores. Pero pecamos y todo se convirtió en una paja del propio ojo.
Ningún tiempo pasado fue mejor.

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