domingo, octubre 23

Deseos

Las veces en que deseas algo y lo tienes, son buenas veces. Cuando lo tienes y luego lo pierdes, malas. Cuando no lo tienes y lo deseas, molesto. Cuando está ahí para ti, un poco extraño si se va sin que tú lo pidas, intentando simular que no te importa; siguen siendo pésimas veces. Mejor es, desear lo que no esperas.

miércoles, octubre 19

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morir es sencillo.-
No se elige el cómo,
el cuándo,
el dónde,
no con quién (a veces, eras tú).
Es más fácil, incluso,
que derretir pastillas de chocolate.
Y resulta ser agradable
apagarse, sin tener que
explicar nada a nadie.
Tanta es la dicha,
que llegan rosas que nunca antes
se dignaron a aparecer.
Todo por dar,
ese paso.
El problema es el miedo
de ver llorar a quienes, dijiste amar (a veces, eras tú).
Se estacionan autos,
cabizbajos,
encienden cigarrillos: parece que,
también quieren flores,
prontamente.
No quiero imaginar,
la hora de tu muerte.
Vivir como si fuese el último día,
imposible,
cambiar este interruptor.
No me aventuro,
no te busco,
ni me drogo.
No salto, con todas mis fuerzas,
y andar sin casco,
a nadie
le preocupa.
Y cómo quisiera, ser,
el ramo de tus días,
en que yo,
podía incluirme.
El día de mi muerte,
es el mismo,
de tu nacimiento.

miércoles, octubre 12

Típico

Te llamaría: cierto! no me gusta el teléfono. Te escribiría: cierto! no tengo tu dirección (además, ya nadie escribe cartas). Te mandaría un mail: cierto! no tengo tu correo. Te iría a ver: cierto! no sé cómo llegar a tu casa. Te miraría de reojo: cierto! se me perdieron los lentes. Te dejaría un recado: cierto! no sé con quién dejarlo. Te buscaría en la lista: cierto! sólo me sé tu primer nombre. Te buscaría en facebook: cierto! ídem anterior.
Y al final, mejor te digo "hola" y la vida sigue su curso natural.

sábado, octubre 1

ñ

.-entre paréntesis, la comida estaba pésima. Las horas eran como lana roja. O como sangre; incluso, goteaban. Incluyendo los tapones y el pito en el oído, el agua chorreaba por el pabellón (igualito a palabras necias de antaño, que en el ensimismamiento y cariño-amor-sonaban sinceras y de larga vida de duración) y sería hojas secas en la mitad de un libro viejo. 
Si voláramos, anhelaríamos caminar y el helado de vainilla del perro del vecino. Luego, cien patadas y confort de varios días guardado en la cartera. Comino y canela, así como leche en primavera y a baño María-o Antonieta, como la abuela de ese-. Flores en otoño, como nieve en agosto y la mala costumbre de mirar al infinito cuando abrazan sin cariño y miran como traduciendo paper. La hipocresía de incluirte en tus amigos y ser menos que una mosca reventada en tarde naranja de verano. Un lápiz sin punta y el cuchillo a tornasol.
Comiendo mote y el huesillo -¡qué asco!- sobre la mesa, mantel de nylon, cuchara de madera y el río que no trae piedras ni guarenes. Pulgas que hablan, molido de maní, mal vuelto y sin boleta (¿a quién le importan los impuestos?).
Y no hay cabida, no más, al curso del aceite.