domingo, mayo 2

Castores

He descubierto una nueva forma de interactuar con las estrellas. Qué más simple que mirarlas! Incluso he conquistado unos cuantos corazones por el solo hecho de ignorar el subterráneo y subir a la azotea.
Todo esto me produce mucha gracia, sin embargo siempre intento suprimir la diversión que me provoca tener el pelo rizado y conquistar con mis ojeras a seres de todos los mundos.
Si a uno le resultan tan bien ciertas cosas que no desea ni busca,es gracioso y pintoresco lograrlas y tenerlas ahí para cuando se sienta aburrido.
Comiendo pesadillas hemos logrado darnos cuenta que nos estamos juntando mucho con quienes nos gustan demasiado y nos hacen reír. Confesar estar enamorado representa un tabú que algunas personas se atreven a romper. En lo personal, estoy enamorada de la cremosidad del helado de vainilla, de la cara de las personas los lunes por la mañana y los viernes por la tarde, del viento en mi cara de vuelta a mi casa, de los ojos de los nadadores de pecho, de los niños que buscan la atención de sus padres con algún logro mínimo, de mi bicicleta rápida en las tardes dominicales y del cabello de mi persona favorita.
Si siento paz no es por mérito propio. Tal vez es ajeno a mi tener algo de suerte. En realidad, qué busco cuestionándome esto? Las cosas pasan y qué puedo hacer para que se conviertan en pasas y no poder comerlas..algo o nada.

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