La gente busca estar inspirada siempre. No es tan necesario; sobre todo si no eres tan diferente de la "gente".Conozco bastante gente que no le gusta el frío. No entiendo por qué. El frío te hace tener la cabeza fría, obvio, y los huesos también, lo que te impele a querer correr, a lo Hollywood, entre esta gente, muchedumbre sedienta de espectáculos donde mucha de la otra gente, resulte humillada.
Pero no es lo que me convoca acá. Una sola persona en el mundo te puede entender cabalmente. Esa persona no la conoces; tal vez nunca lo hagas. Sin embargo, sabe que existes y tú sabes que ella existe. En el fondo,se esperan y no desesperan. No hay que llorar tanto, porque te pone la nariz roja y los ojos brillantes; la gente se da cuenta y le cuenta a otra gente, que no le incumbe y se compadece de ti, sin siquiera saber qué clase de gente eres; y todavía no has conseguido encontrar a esa persona, se entiende?
Un cuento místico: tomo el mortero, pongo al centro una nuez, que se ve tan saludable y proteica -pretendo comerla- y doy una estocada certera en su centro, buscando acabar con su anatomía perfecta. Lo hago, y zás! salen raudos y diluidos los sueños de mi persona, de entre la gente, que espero me entienda.
Bueno, no hay que ser tan inteligentes como para saber que la gente quiere torta y ser amputada; amputada de sueños, amputada de creencias, amputada de ideales propios, amputada de cielos rojos.
Gente que ríe, llora, come, baila y duerme pensando en sopaipillas pasás; pasás a futuro y pasado.
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