Recuerdo que un día vi una familia, joven y pequeña. Yo tenía diecinueve y solía estar acompañada de un talquino. Me gustaba mucho, pero no era más que alguien a quien apreciar mucho por su belleza externa y un tanto menos por su forma de ser. A lo mejor era un buen compañero, pero parece que conmigo no afloraba su cariño. En fin, la familia era linda; yo les tomé una foto. En ese tiempo, pensaba constantemente en un hijo. Por suerte o por desgracia, no llegó.
Yo debería estudiar y cada vez que escribo aquí no lo hago y mejor veo una película. Justamente es lo que haré ahora.
Si hago un queque, me gustaría que lo probaras pero estás lejos, como en la séptima nota de una canción que ya no quiero escuchar.
=OOOOOOOOOOOO
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