sábado, junio 26

sin

Supongo que ya no hay muchas cosas por qué cavilar y dar vueltas en la tarde. Yo creo que la gente se mete en cosas y ni siquera sabe qué está haciendo y cuánto más aguantará sin quemarse. Sin embargo, gracias a eso existen familias,empresas, películas lloronas y ferias libres.
Recuerdo que un día vi una familia, joven y pequeña. Yo tenía diecinueve y solía estar acompañada de un talquino. Me gustaba mucho, pero no era más que alguien a quien apreciar mucho por su belleza externa y un tanto menos por su forma de ser. A lo mejor era un buen compañero, pero parece que conmigo no afloraba su cariño. En fin, la familia era linda; yo les tomé una foto. En ese tiempo, pensaba constantemente en un hijo. Por suerte o por desgracia, no llegó.
Por otro lado, un ser que me llama la atención y que no sabe ni sabrá que existo, escribe (así como yo) cosas que me hacen reír y pensar mucho. Me gustaría conocerlo, pero esta vida me puso en circunstancias imposibles de confundir donde no puedo acercarme a ningún 'té'. Por ahora, suelo verlo lavándose los dientes y tomando el metro con lentes y abrigo negro.
Yo debería estudiar y cada vez que escribo aquí no lo hago y mejor veo una película. Justamente es lo que haré ahora.
Si hago un queque, me gustaría que lo probaras pero estás lejos, como en la séptima nota de una canción que ya no quiero escuchar.

1 comentario: