Para nadie es un misterio que el agua y el aceite se repelen, así como que la velocidad del sonido es 340 m/s y que el metro anda lleno a toda hora. Desde este punto de vista, existen muchas cosas que son bastante obvias y que poca gente se atreve a refutar. En lo personal, tampoco me voy a dedicar a refutar cosas que sé que no puedo cambiar; tal es el ejemplo de haber nacido el 8 de septiembre. Esto parece bien estúpido, pero hay veces en que el cuestionamiento de cosas llega a un punto, por decirlo menos, ridículo; esta es la gran razón de que mientras menos tiempo libre posea uno, menos tiempo tiene para divagar y por ende, menos conjetura cosas y menos tonteras hace. No sé de dónde se pueden sacar más estrofas de libros para reír más tiempo y mirar menos.
Ahora, se va escribiendo una letra tras otra y el reloj no para de hacer su tic tac, claro como el smog que nos va llenando los pulmones y como la taquicardia de 10 meses, de reposo, de poco deporte, que solía tener en el día anterior a ayer.
Hay una suposición de que podría correr en la correa sin fin, en contra de la pared, caerme y volver a romperme la nariz. Pero también, eso podría evitarse.
Ojos cerrados.
yo la verdad creo
ResponderEliminarque no tengo tiempo para nada, hasta al menos julio, ahi podre estar "libre" al menos
eso creo
un besooo
nos vemos