sábado, junio 11

Para nadie es un misterio que el agua y el aceite se repelen, así como que la velocidad del sonido es 340 m/s y que el metro anda lleno a toda hora. Desde este punto de vista, existen muchas cosas que son bastante obvias y que poca gente se atreve a refutar. En lo personal, tampoco me voy a dedicar a refutar cosas que sé que no puedo cambiar; tal es el ejemplo de haber nacido el 8 de septiembre. Esto parece bien estúpido, pero hay veces en que el cuestionamiento de cosas llega a un punto, por decirlo menos, ridículo; esta es la gran razón de que mientras menos tiempo libre posea uno, menos tiempo tiene para divagar y por ende, menos conjetura cosas y menos tonteras hace. No sé de dónde se pueden sacar más estrofas de libros para reír más tiempo y mirar menos.
Ahora, se va escribiendo una letra tras otra y el reloj no para de hacer su tic tac, claro como el smog que nos va llenando los pulmones y como la taquicardia de 10 meses, de reposo, de poco deporte, que solía tener en el día anterior a ayer.
Hay una suposición de que podría correr en la correa sin fin, en contra de la pared, caerme y volver a romperme la nariz. Pero también, eso podría evitarse.
Ojos cerrados.

1 comentario:

  1. yo la verdad creo
    que no tengo tiempo para nada, hasta al menos julio, ahi podre estar "libre" al menos
    eso creo

    un besooo

    nos vemos

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