Últimamente hay varias miradas que nadie encuentra. Perdido en el espacio sideral e imaginando que el banco será asaltado, todos corriendo y tú atónito sin atinar a algo, miras sin pensar en la escena porque no estás ahí realmente, sino que es todo como un ordinario flash-forward, porque ya sabes qué pasará al siguiente minuto.
Es un universo paralelo, donde hay varias caras conocidas que sin embargo, no te reconocen, porque tú has cambiado. Luego, como mal chiste, se repiten los malos actos, donde el protagonista olvida sus líneas (a pesar del soplón, que no pierde oportunidad para salvar a su peor enemigo) y entonces la escena, aunque prevista, sale pésimo y tú vomitas en el lugar para no recordar el momento, sino eliminarlo en el instante como debe hacerse con quienes no son lo que aparentan, sino más bien lo mismo pero al revés.
Después, para variar un poco, alrededor hay varias personas amándose y jurando ser todo lo bueno que nadie puede ser. Como sabes el final, ignoras la escena y pasas a la siguiente atmósfera.
Aleatoriamente, seleccionas un canal de radio. Muy fome pero está siendo mejor que lo anterior y te quedas, sabiendo que la próxima canción será ridícula sin mucho fondo pero con bastante forma. Llega de manera rauda el dolor de cabeza y prefieres alejarte: esto está siendo en extremo odioso y petulante.
En el siguiente contexto, la gente corre (como moscas al pan con mermelada) y sale histérica desde una carpa de circo gritando incoherencias y malas frases, hechas y repetidas, sin sentido ni significado y repitiendo una y otra vez que no tienen pito que tocar en este asunto y que por favor se termine pronto tanta desgracia. Mal cuento, pues esto está recién comenzando.
Desde una perspectiva alejada, las cosas no parecen tan feas, sin embargo al acercarse todos prefieren cerrar los ojos y olvidar que alguna vez tuvieron esperanzas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario