sábado, septiembre 11

Tin

Hace frío. 
Justo hoy no me agrada. Quiero calor, sofocarme y morir para no pensar. Bueno, podría no pensar si quisiera: últimamente hay muchas distracciones, pero es in-evitable y hasta, tal vez, no quiero dejar de hacerlo aunque suene un poco idiota y contradictorio.
Miraba el teléfono y justo sonó; fue un desliz, muy cuajado.
Yo no sé mucho por qué escribo tanto, si al final, nadie lee esto más que yo misma, pero me deleito bastante haciéndolo y espero no llegue jamás el día en que sienta que no tengo nada más que escribir.
Cuando eso suceda, dará a entender que he muerto.

1 comentario: