martes, diciembre 22

Horario punta

Un chapoteo de corazón valiente en la pecera llena de cisnes, redon-ovalada. El chispoteo de creer tantas sílabas unidas.
Suponiendo que tenemos tres cuartos de hora (incluso un poco menos) para imaginar, antes de que el sol se caiga y aparezca la luna, creyéndose igual o más imponente e importante que el sol, con su mirada cínica y actitud tan traidora como podría llegar a ser un gato ronrroneando en tu cuello, llegamos a las conclusiones de un arqueo cerebral diario.
El humo del sur se acerca lento e inseguro, tambaleante de cariño, a medidas trazas, tal como el magnesio de nuestra dieta, rica en fibras y minerales, en grasas saturadas y azúcares; la dieta supercalórica, mediterránea y contemporánea, acorde con los tiempos turbulentos y agitados que cruzamos, pensando en el dosmildoce como una fecha perfecta para casarnos...no? Claro, con este termómetro, ¿qué no llega a ser rojo cereza como el hermoso semblante del árbol de la semi-esquina?
El impacto del horario bajo hace estragos sobre la reconquista del vilipendiado chofer sobre tres ruedas. La llanta no soporta demasiado peso hecho vanidad y desencanto. Y el llanto dulce de un niño de pecho, de cuarenta años, no sabe cómo reaacionar.
Es que somos tan débiles.

sábado, diciembre 19

El mundo al instante

Apuesto que estamos solos, cansados y extrañamente tristes.
El melancólico cólico del fin de año.

viernes, diciembre 11

Fin-es

A la gente le gustan las navidades, los años nuevos. A las personas les encanta el fin de año, los amigos secretos, los papeles de viejos pascueros, aunque sean de temporadas pasadas. Les encanta pasar ramos, salir de vacaciones, buscar trabajos de temporada y disfrazarse del ayudante de "santa claus". Nos gustan las eximiciones, los vestidos de gala, las matrículas, el comienzo de la vida que será "nuestro futuro", las fiestas y la piscola del carrete de fin de año, fin de exámenes. A la muchedumbre nos gustan hacer despedidas, bienvenidas, cartas de recuerdo, "engañitos" y compartir un vituperio con quienes queremos.
De pequeña, recuerdo que celebrábamos aquellas festividades. Ahora no. Las cosas cambian.
Ahora lo que más me agrada del fin de año, son los "reencuentros" y los no-reencuentros, con amigos pasados y actuales. A veces, muy a veces, me he preguntado por qué no podría saludar a mi ex pololo y conversar pasivamente, total, las cosas del pasado son nada más que eso: pasado. Pero bueno, supongo que las cosas no son tan fáciles como solían serlas cuando uno era chico y las peleas se arreglaban con un simple "hola, ¿quieres jugar de nuevo?". Eran otros tiempos.
Por otro lado, somos acostumbrados los seres humanos. Acostumbrados y monótonos. El primer día de ir a la piscina bicicleteando, era cool y divertido. Creo que ahora se tornó una rutina. Todos los días veo al mismo señor del parque de Los Reyes regando el pasto. Y sin embargo, me divierte aún esa monotonía pasajera de fin de año.
Y con esto de no ver al encantador piscinero. Parece que está buscándome y yo a él, y nunca coincidimos. Si la vida es tan traicionera. Siempre creemos que irás a una hora y vas a otra y al final nunca apuntamos para vernos y reír un poco. Por cierto que es bueno reírse.
Nos gusta el fin de año. Trae aires de buenos tiempos futuros.

sábado, diciembre 5

Les, les, les-biana?

Shiiiiuuuu. A la nada de acabar, se nos va cayendo el pelo cada año un poco más.
Se les pasa por la mente continuamente que hay alguien que los está persiguiendo, peeeeeeeeeero, no es así realmente.
Tengo ganas de comer harto helado, pero HARTO, mucho, demasiado, ahogarme en helado, de frutos rojos con banana split: un mar de mi mezcla preferida. Alguna vez lo dije para quien lo tomara. Já já já.
Aaaaaay, me pego un tiro; dos pájaros y un tiro. Y la ciclo vía. Un día de estos, los autos hasta las ciclovías se van a tomar y qué quedará para el humilde pedaleador? ¡Atropellar a las hormigas cabezonas de las veredas!
Soñando, soñando, cantando, cantando, mirando, mirando, pensando, pensando. Redundemos y vámonos.
Repitámonos y corramos.
Hostiguémonos y rajemos.

jueves, diciembre 3

A perfect melodÍ

No es que yo quiera. En realidad, bueno, tal vez en el fondo sí.
Me parecía que siendo sinceros, de repente lograríamos algo, pero de cuajo de mi cuenta que a veces la honestidad no es ni tan buena ni mucho menos favorable.
Ahora, pensando en el muchacho piscinesco que hoy, por esas desdichas de la vida, no divisé, medito que no es tan necesario saber botar bien el aire debajo del agua, con tal de que nuestro estilo preferido nos salga en sincronía.
En fin, creo que eso es tema de otra sopa de letras, con cabellitos de ¿ángel? m, supongo que no hay que cuestionarse las tradiciones, pues vienen desde mucho antes de que a mi se me ocurriera pensar en ellas.
Por otro lado, me parecía que era suficiente con pedirte el libro de fisio, con el fin de que quedara claro que no tenía muchas ganas de volver a verte, así es que ¿para qué esforzarse tanto en desaparecer? En serio que no era necesario. Ahora, si alguien piensa que por tener la ventana abierta, se le va a lanzar un escupo, está a medias equivocado (no me aventuraría a decir que está completamente errado, pues nunca se sabe si el vecino te tiene  mala a morir), y le digo que personalmente, apenas le daría las pepas de mi sandía.
Subliminalmente te digo que a buen entendedor, mejor que cien volando.

sábado, noviembre 28

Los juimos


Escándalo. Y quién se atrevería a hacerlo, si estamos vedados, si existen restricciones y la idiosincracia del chileno cartucho. Cómo poder liberarse, cómo mandar a todos a la punta del cerro y vivir libres y felices de que podamos hacerlo cien veces, mil veces, infinitas veces.

Podría apostar mi brazo derecho a que tú también lo piensas, lo anhelas, pero jamás te atreverás a gritarlo...al igual que yo.

Si tuviera un hijo, le llamaría cobardía, pues es lo que ha regido mi vida hace casi un año. Será el próximo también así? Y los siguientes 100 años? Este es el punto de tu vida en que ya no hay nada más. Los 20 es el llamado "año más bello", y sin embargo ya llevo un tercio de él, y lo estoy perdiendo. Se me va el año bello. Y qué haré a los 21? O peor, a los 30?

Toda crisis involucra un quiebre. A mi se quebraron hasta las uñas. A mas tardar, a los 90 años saldré de la cajita rosa en la que me tienen guardada. Una cinta lila y un papel de gardenias. Ya no hay tiempo, y sin embargo, sigo esperando a que me lleguen los 18, que ya no volverán. Cubierta de miel, se derrite en el período antártico en el que me sitúo.

Algunas veces, me transformaría en ese muñequitas, esas que uno vestía con papeles, esas que eran papel. Esas que eran tan bellas sirenas de papel.

Como de amigos, seremos menos que eso, ahora, mañana, ayer y el próximo sábado.

miércoles, noviembre 25

Paf

Se nos va la vida pensando. Se me va la vida divagando. Se me escapan las ganas de seguirte. SE me acortan los pasos al mirarte. Se me va el tren del descanso eterno. Llegó para ti el ser ambiguo y pestilente, propio de esta especie. Y como siempre, sigo aquí espectante.

sábado, noviembre 21

Agrio limón


Pensando en lo que me querías y en lo que alardeabas extrañarme y añorarme (como anhelando algo urgente) es que medité en que a lo mejor nos quedamos pegados, mirándonos "en secreto", dejando el tiempo pasar, creyendo que tal vez algún día dejaremos de codiciar tocar nuestros labios una vez más.

De repente podría estar lanzándome a un precipicio horriblemente profundo, del que ni siquiera una mano larga y gigante, bondadosa y amable, de esas que ya no existen, podría rescatarme. Algunas veces podría estar deseándote, más que a nada en el mundo, más que un día de descanso eterno, mucho más que eso, más que algodón de dulce de dimensiones estratosféricas, más que eso incluso; de hecho, muchas, incontadas veces, he querido estar acá contigo o allá tú con-migo, tocando la guitarra y comiendo arroz pegoteado.

Más no puedo, no debo y hasta, tal vez no quiero. Contradiciéndome incansablemente es como sigo contando las horas para divisarte aunque sea con binoculares desde la micro en movimiento o corriendo tras el bus que me alejará de una vez, y tal vez para siempre de ti.

Arrendaría un momento de dulces, un momento de vereda frente al Bellas Artes, compraría una bajada de micro, empeñaría mi anillo por una lágrima. Mas ya no tengo tiempo, ni ánimo de buscarte entre chalecos rayados, intentando reconocerte dentro de una manada en la cual, extrañamente, no estás.

Maneras de olvidarte hay muchas, reafirmando que hubo un período en el cual estuviste silente y olvidado en mi memoria. Empero después del pasto verde y el resbalín rojo, he llegado a la conclusión de que eres una naranja de color limón, deseable con ganas pero agria al alma.

domingo, noviembre 15

Mira-la Redonda


A estas alturas del año sobreviene lo que llamamos ansiedad. Viene el verano naranja (por qué naranja? no podía ser, qué sé yo, plateado? o porque la luna repetida, linda, bonita y mil veces utilizada para enamorar a costa de frases hechas es plateada y ahora sería un plagio usarla como apodo al verano?) y queremos tomar caipiriña (ni siquiera sé qué tontera es la caipiriña, te dai cuenta? pero es popular y siempre la usan para dar la impresión de algo fresco, rico y cool) con dos hielos para parecer no roteques y ojalá de plaza Italia pa' arriba (o por lo menos de Stgo [penca] centro para no ser menos).

Bueno bueno, sin más preámbulos me refiero a mi cometido. La cosa es que estoy así como rara y sin UN grano en la cara que me distraiga de pensar tantas leseras. Debería estar atacá estudiando, muriendo porque queda ná y esforzarme una última vez y en cambio estoy tratando de poner en unas líneas mi mezcolanza de pensamientos (súper vanos y fomes, que nadie intenta entender, ni siquiera yo) y recordando la sarta de mulas que me he mandado a lo largo de la vida de la gente para lograr ciertas cosas o simplemente que me crean algo para no contar lo que realmente pasa.

En fin, ahora pienso que he hecho hartas weás, pero así WEÁS, tooontas, banales y a la vez increíbles, que de repente me pongo a analizar y digo "oh, que soy imbécil".

Por ejemplo, no bueno, en realidad esto no lo encuentro tonto, de hecho lo hago siempre, casi a diario y me deleito en ello, y es pasar el dorso de la mano por la funda de mi almohada buscando lo heladito...pero que cosa más estupenda, la caga.

Ya tendremos oportunidad de hacer cosas inteligentes y de las que no nos arrepintamos. Por ahora, aún añoro la infancia llena de Wopos y raspes de $100 que solía compartir con mi viejo.

sábado, noviembre 14

Helado de moscas


Estamos del verbo ácidos. Yo ácida, tú ácido, él ácido, nosotros ácidos, vosotros ácidos, ellos ácidos. No, es que en realidad nos vemos medios zombies, distantes y con harta cafeína en la sangre. Cada tres o cinco horas, nos engullimos un snack (es que somos tan spanglish) junto a un cafecito (bien tiernecito y ponderado) que nos mantiene vivos, mientras el sueño rem se queda guardado en el cajón del escritorio atestado de apuntes.

Luego escuchamos un tema triste para sentirnos peor y sentir que nadie está más echo barro que nosotros; y ni siquiera es ese barro con el cual jugábamos en la infancia y que nos hacía enormemente felices, sino que es ese barro desgraciado que está en invierno, cuando vamos con la mochila en la espalda, en una mano el paragüas con el pase entre los dedos, en el otro brazo un libro y apuntes, y justo uno de ellos pun! se cae al barro! habiendo tantas partes, se cae justo ahí, y ese barro del demonio es de la forma en que nos sentimos ahora.

Ya, sin en verdad no taaaaaan malo, pero a veces un poco frustrante ver un día tan bello, lleno de flores, nubes en forma de helado de frambuesa en el cielo azul y el sol , que nos llaman, nos gritan, nos ruegan que salgamos de esa pieza oscura y llena de moscas a disfrutar de esta vida que es tan corta y única.

Más encima (y con presión) saldría corriendo de acá y allá, para irme a ahí, sí ahí, donde nadie sabe pero en el fondo una persona ,más yo lo sabemos.

sábado, noviembre 7

Mú!


Un tiro al aire. Flap!

La chirimoya se manda embarrás', propio de la pudrición de fin de año.

Se equivocó, pero es imperfecta y tiene "derecho" a cometer errores.

Sin embargo, recapacitó. Estadísticamente, el error es cercano a cero, sin embargo existe, y para esto hay una confianza del 95%, con un t de Student de 1,96.

No es cierto, no hay que creerle.

martes, noviembre 3

Microondasdiezhoras


Arg!

De repente pienso que por qué estoy donde estoy. Le pasa a la flor marchita que odia el polen de la margarita ajena y ni siquiera sabe por qué razón. Cuatrodécimos del núcleo. M. Ya bueno, seremos moscas voladoras que chocan contra el vidrio mil quinientascuarentaycinco veces, y aún así, vuelven y chocan unas chorrocientas más.

Por otra parte, se debería conformar con unas cuantas peras, incluso un kiwi y ya, pero no, todavía quiere wasabi. Si de verdad que no le gusta el bigote azabache del tipo nerdo que se cree no sé qué cosa. Toca el violín y aún así no se da cuenta que es un perdedor.

Viene el verano, y aquella oreja de oso aún no tiene un pistilo amigo en quien sacar un pétalo y pensar que la quiere mucho, poquito, nada. Cursilería, propia de la época (siglo 21 y aún con mentalidad barroca?) y qué tanto, si al final igual se conformaría con el guaren (sabemos cómo escirbirlo?)que mi madre vio subir por el cañón del calefont.

Pucha, mira, yo sé que piensas en mi, pero yo te tengo en el limbo porque o si no, las cosas serían peores que en el futuro, y eso que el pasado, que ya es pasado, porque ya lo escribí y lo leíste, está acá y allá, acuyá, maracuyá, gingivitis y muela del juicio.

Qué romántico.

sábado, octubre 31

Corriente clara


Un último día de un nuevo (o viejo) mes.

Hay flores secas, mojadas, húmedas, olorosas, inodoras; no sé en cuál encajo, mucho menos sé en cuál tú. Amo la leche con milo, y el yogurt con arena blanca del paraíso que perdimos. Quien quiera, que lo tome, o lo deje: yo disfruto del pan tostado pelao', junto a ti (y sin mi) en una cuarto rojo purpúreo.

Somos tres, aunque parece que solo estoy yo. El ego del que va al lado es gigantesco y de color verde (de la esperanza? de ser más egocéntrico aún?) manzana. ¿Qué tiene el mundo contra las manzanas? Adán y Eva perdieron el Edén por una manzana (supuestamente). La bruja, le dio una manzana envenenada a Blanca Nieves. A los gusanos se les ocurrió que su casa está en una manzana. Y menos mal que no es mi fruta preferida (manshanas para ti), porque o si no ya habría interpuesto una demanda contra Walt Disney, aunque tal vez mi amigo bufandoso no me apoye.

Solo tomaré un sorbo de tu menjunjen, porque la verdad no me da buena espina. Además, no le hago caso a personas que tengan las uñas tan cortas. En realidad, a nadie le gustan tus padrastros, ni siquiera a tu hamster; y como dijo un tipo desubicado para vestirse (según el camión del gas)"conmigo y sinmigo" estarás bien.

Bueno, verdaderamente no sé si fue eso lo que dijo, porque no me interesaba en demasía lo que hablaba. Su polera café me causaba desconfianza. Además, a quién se le ocurre comer berenjenas crudas; nadie en su sano juicio se comería una, menos con cianuro.

Aún me quedan chorrocientas mil cosas que aclarar, pero por ahora es suficiente y la mente ya se me agüó.

miércoles, octubre 28

Sí, estamos.


Común.
Común y corriente pensar que soy YO el único ser en el mundo que sufre, que tiene problemas, un ser extraño que nadie comprende, una tipa "X" que estudia una carrera de la salud, porque encaja en el perfil del profesional melancólico, cuyo único fin es ayudar a los demás y ser feliz por eso, y luego llegar a su casa y ponerse a llorar, o deambular por la noche en las calles, después del turno, paseando por un puente, fumándose un cigarro y pensando qué tan desdichada es su vida.

Y tal vez así será la vida de muchos de nosotros, pero y qué más da? Me quemaré en mi infelicidad interna y contemporánea quizás, me comeré una barra de cereal en la mañana y moriré de hambre hasta la noche, solo con eso, y a nadie le importará, porque soy yo EL médico, el kine que le saca los pollos al bebé hermoso de ojitos café, y su mamá me agradecerá y yo me conformaré con ESA felicidad, porque es eso lo que elegí y me gusta; en realidad, LO AMO.

A lo mejor quisiera tener otra nariz, otros ojos, otro pelo, otras cejas, pestañas (hasta lagañas ajenas), pero por qué quiero eso? Si no soy perfecta, no soy miss, ni lo seré jamás. Nunca tendré mil pretendientes a la siga, que cuando quiera deseche uno y al segundo tendré otro con un ramo de petunias en mi puerta; y realmente quiero ESO?

Me voy volando a mi mundo, en alas de mi mente y ahí encontraré a mi felicidad, que supuestamente no existe y no encontraré jamás.

Sabes algo, la cosas no son así, ni pizca, te lo aseguro.

miércoles, octubre 21

Colador inminente


Ajá!

Salida de un mixto, cara desconcertada, muerte súbita, paro cardio respiratorio y accidente cerebro vascular. Te recuerdo, y el agua brava: chan! café, con ojos tiernos y bufanda para el calor de la indiferencia. El amigo tranquilo, inmutable y cálido, mientras tú (y tal vez yo) nos pensamos, ¡trágame tierra! Y eso que aún tengo sueño y a ti, te sobran horas de descanso.

Comimos helado de tres leches (leche de vaca, no de dinosaurio, no lo olvides), sano y lleno de LDL : asumida la diabetes y la dislipidemia.

La UF subiendo como espuma (es un puma voraz), mientras nosotros bajamos hasta el hoyo más profundo de la tierra, cual gota de barro entre mis ojos.

Blanco invierno, fondo café, pétalos ocre: te quiero nada, poquito mucho; me odias mucho, poquito, nada. Un beso de queso (desde chanco a philadelfia, da igual) y el corazón de piedra lleno de sangre.

La isquemia me llega hasta los huesos, y aunque muera de sueño en estos momentos, te dedico este embrujo maligno, lleno de girasoles rojos y mentiras saladas, que te acompañarán hasta la clase de fisiología.

Si al final, todos somos títeres de la novela de las mentes colectivas.

Triquiñuela usada y conocida.

domingo, octubre 18

Puentes verdes


Hace un año, no bueno, hace más de un año creo, tenía ciertas expectativas de las cosas que sucederían en el futuro.

Una de ellas, era estudiar lo que yo tenía planeado. En realidad, nunca me tuve demasiada fe de que lo lograría. De hecho, ya me veía en la Univesidad Washulero, estudiando ingeniería en estrellas, no sé.

Pero bueno, no era eso lo que más deseaba. Lo que yo más anhelaba era libertad. Uf! difícil, no? Con solo pensar en estudiar lo que desaba, la libertad se iba de inmediato a las pailas. Y no es que yo viva en una cárcel (no sé qué haría sin mis padres:me iría a la punta del cerro, sin duda), pero tal vez en aquellos momentos me sentía más segura de que si tenía a quien más apreciaba (diferente de mis papis; ya si sé, soy mamona) a mi lado, las cosas resultarían el descueve (jo jo jo, que top gallos!).

Más tarde, tenía miedo de salir a la calle; paradójico, no? Sin embargo, nunca se esfumaron las ganas de la independecia.

Ahora que estoy vieja y tengo largos veinte años (añeja), me imagino en un puente, cruzando volando, libre de este circo llamado sociedad.

Pucha, no soy revolucionaria, libertaria ni líder de la manada: no soy la mujer alfa (ni beta, ni gamma, ni delta, ni epsilon, etc); ni siquiera sé si puedo cuidar de una planta (de hecho, la única vez que tuve una, se me secó). Empero no por eso no puedo soñar (y con los ojos bien abiertos) que algún día llegaré a estar en un campo abierto, gigante y verde, corriendo y jugando, o tal vez tranquila y pensando, en las tantas cosas que me quedan por hacer como mujer independiente, y de las que he logrado hasta ese momento.

No necesito mucho.

Un lápiz y el coraje de seguir viviendo.

domingo, octubre 11

Rápido sable

Control de la situación.
En realidad, cuál es el fin de tantas palabras, inútiles y al viento. Me invitas a comer miel, y cuando acepto, me pasas un limón. Me como el helado sabor a armónica que me cantas y miras mis uñas amarillas, como si eso adquiriera la importancia de esta escena idílica y ridícula de tres kilómetros a la redonda.
Yo no sé siquiera qué imaginarme de todo esto. De hecho, ni las plumas de tu gallo lo saben.
Me llamas a las 4:32 de la madrugada noche de verano, y quién sabe en qué arenas blancas estás recostado. Me das instrucciones sobre cómo tratar el asunto que se me fue de las manos, y yo qué: pues me atengo a leerlas y segurilas, creyendo ingenuamente que gano (o pierdo) algo.
Cuánto desearía ser el gato del tejado del jueves en el crepúsculo. Si te miran hasta cuando ni se podría ocurrir. La casa de la esquina tiene un techo increíble, ideal para saltar de un lado a otro o mirar la luna en busca de mantequilla o queso. Incluso una vaca sería emocionante.
Chocolate blanco en la dislexia de esta escena. Palta azul con jugo de naranja, porque el limonero ya no tiene la vitalidad de antaño, cuando soportaba la alergia de la primavera.

Si te tuviera acá, justo a mi diestra, liberaría las hormigas y como un plomo, te desmoronarías.

Y todo esto porque nadie se atreve.

viernes, octubre 2

Viene vacía


Me da igual si me encuentran pesada. Me da igual si me encuentran negativa. Me da igual si no me aceptan. Me da igual si no me "pescan". Me da igual no ser parte de algún grupo. Me da igual que me discriminen por ser chica. En realidad, me importa un huevo lo que la gente piense de mi. Si quiero estar sola, sin hablar, si no tengo nada que aportar, es porque no tengo ganas de "rellenar", para quedar bien.

En algún momento de mi vida, me di cuenta que solo me tenía a mi misma. Ese fue un paso adelante.

De chica, solía tener pocas amigas. Tendía a entenderme mejor con los niños y así me iba bien.

Cuando crecí, me daba un poco de lata ( hasta pena) que me costara tanto llevarme con las niñas. Tal vez es historia repetida, y qué más da! yo no soy la última chupá del mate, así que repito lo común.

De repente apareció una persona en mi vida. Puta que lo quise . Me hizo ver hartas cosas. De repente desapareció, y zás! se desmoronó todo alrededor. Y esa fue la mayor lección que me legó: NADIE merece la pena, nadie está contigo porque de verdad le intereses; siempre hay algo detrás, aunque sea mínimo, por lo que alguna persona está interesada en ti.

Sí, puede ser que en algún momento llegó una persona realmente sincera, pero duró tan poco, que no cuenta para estas estadísticas.

Si Ud. se siente como el hoyo, ya sea por una desilución amorosa, amistosa, parental o algún otro embrujo o hechicería maligna, sabe qué? Mande a todos y a todo un ratito a la cresta, y luego volverán ( o tal vez no, y para eso es para lo que hay que estar preparado; aunque sirve, créalo); o váyase Ud. mismo a la punta del cerro (obviamente, a uno mismo se lo manda a un lugar un poquito más amable, a pesar de que quizás no haya ni pasto pa' masticar) a vivir como ermitaño y vuelva cuando le parezca conveniente.

Dicho sea de paso, el escribiente se fue a la mierda.

Y qué más da? A absolutamente nadie le importa, y a éste ser, menos.

miércoles, septiembre 30

En ascuas


"Ud. señorita, no tiene ni pito que tocar."


Arg! Y no es que yo quiera tocarlo, la verdad (como si realmente alguien quisiera mandar). Tan solo, pedimos, o no perdón, pido que te vayas lejos. O mejor, yo me voy lejos. O algo mucho mejor! : vámonos a la cresta juntos.


No, la verdadera razón de todo esto, no es algún ser abstracto que sí podría palpar en la realidad TAN objetiva, sino más bien en que de cuajo, zás! estabas ahí, y luego, zás! estabas allá.


Algún escombro que recoger, chiquitito (ay, que ternura...pf! puras patrañas!) que muchas personas pisotearon, que ignoraron, que quisieron volver a desechar, como si algo que está ya en la basura podría ser vuelto a sacar para botarlo mil veces más; y tal vez sea yo misma quien lo haga, tan banal como podría serlo.


Yo ni sé qué hago donde estoy parada ahora mismo. Ni siquiera sé si serviré en el futuro para aquello para lo que me esfuerzo tanto y sudo la gota gorda (siempre hay algún cliché dando vueltas, no puedo negarlo). Quizás hay tanta gente que está más preparada que yo. En realidad, siempre hay alguien mejor y más bacán (flaite). Y qué le voy a hacer, si hay tantas verdades (sobre qué?) que yo no puedo justificar.


Yo te daría un beso, te lo juro, mas ahora hay cosas más importantes que un banal ósculo.


Entre muchas, yo misma.

martes, septiembre 22

Cajones


Super rarífico es pensar sobre algunas cosas, vanales, pero que no por eso dejan de ser desconcertantes, por darle un nombre.

Hay varias personas que a lo largo de mi vida pasan, así sin más, como árboles prácticamente. Nos vemos a diario y ni el hola es cortesía. Y por otro lado, hay personas, que conocí, bueno, que conozco pero que por distintas circunstancias no me parecen tan relevantes como para saludarlas, pero sí lo suficiente para hacerme cagar la guata, no sé si a "maripositas" (cursi) o a vómitos (cruel); sin embrago, es así.

Si yo pudiera, si tuviera la valentía, el coraje, la personalidad, las patas, no sé, si tuviera decisión, te habría saludado, te habría hecho quedar como canalla por haberme visto y haberte hecho el weón, sobre todo porque estabas resguardado por tu comitiva; pero NO, soy cobarde, soy horriblemente ñurda, soy de las que se va por la puerta de atrás, aunque todos me digan que merezco salir por la de adelante y arranco de las situaciones. Bueno, tú también, pero creo que de manera más cobarde que yo. Esta entrada, en realidad no es dedicada a ti, ni mucho menos, sobre todo, porque jamás la verás; pero es una buena forma de desahogarse.

Palabras bonitas, trabajadas y armoniosas ya no escribo, empero suenan duras a ratos y eso me gusta.

Igual que tú a veces.

martes, septiembre 15

Estadios


Tal vez no sea yo la persona más indicada para aconsejarte. De hecho, yo soy tu aprendiz, vine al mundo para seguir tu ejemplo y caminar tras de ti, pero a veces no nos damos cuenta de qué estamos haciendo y tenemos que recibir aliento de quien menos lo esperamos.

Verte impotente, sufriendo por cosas vanales. La verdad es que yo he sufrido por estupices más grandes que las por que tú sufres ahora, pero si hay algo que he aprendido es que todo se pierde en algún momento. No podemos estar seguros de nada ni nadie en absoluto. Hasta yo podría fallarte o tú a mi. Por eso, y muchas cosas más, es que no te aferres a cosas que no valen la pena. Es cierto que amamos o anhelamos, apreciamos o queremos mucho, demasiado tal vez, algunas cosas o personas, pero hay momentos en los cuales hay que saber dejar ir aquellos seres y así es como crecemos; aunque tú estés bastante "grande", aún te queda por aprender.

Y a mi? Pues por supuesto que mucho más todavía.

lunes, septiembre 14

Hartos vientos


Como si fuese poco, muy poco lo que vale para las personas, es como lo percibo. De repente pente, vuelo lejos, cavilando o cantando los bellos paisajes que me gustaría visitar contigo, mas cómo preguntarte, cómo insinuártelo siquiera. La brisa otoñal que se va, para dar paso al verano más seco que jamás viviré...como cuando no estabas ni en el inconsciente.

Riendo o llorando, daba lo mismo, pues siempre acaparabas la atención de cuantos te rodeaban, buceando entre tus pensamientos llenos de agridulces. Nunca pensastes que tu querida amada volvería a sonreír; y tenías razón. Como tres horas o como tres mil años, aún seguirá esperándote, a pesar de la brisa cambiante, año tras año. No necesito mucho.

Ni mucho menos poco.

Te necesito a ti.

domingo, agosto 30

http://www.youtube.com/watch?v=SlaRDvzeqBY&feature=channel

Movimientos


Cada cuantos días, o con buena suerte, meses, sobrevienen los bajoneos repentinos, que me obligan a cuestionarme un sin fín de cosas. Entre ellas, las veces que he viajado, en compañía de personas que quiero (a veces, por el momento, otras, hasta hoy), y que ya pasaron, aunque pareciera que en realidad no ha pasado tanto. El movimiento humano hace que todo pase rápido y fugazmente, que ni nos damos cuenta del tiempo. Sin embargo, ciertas veces, éste pareciera ensañarse con nosotros y no quisiera más que detenerse, para que el dolor o la pena que sentimos se perpetue la mayor cantidad de momentos y no podamos seguir moviéndonos. Pero bueno, eso es tema de otro carrete.
Dios nos dotó de un cuerpo increíble, de una anatomía perfecta, formidable, que nos permite,volar por lugares inimaginables. Esto, siempre y cuando, queramos movernos de donde estamos, ya que si nos quedamos atornillados al piso que por destino o coincidencia nos tocó, nunca podremos ver más allá de nuesttras pestañas.
Alguna vez, alguien nos puede aconsejar tantas cosas, pero qué hacemos la gran mayoría de las veces; decir sí y seguir. En general, me desagrada mucho cuando alguien me dice "hay gente que tiene problemas peores, piensa en eso". En realidad, es lógico que siempre hay alguien que "objetivamente" está peor que yo, pero eso no me consuela y lejos de tranquilizarme, me enoja un poco más. Debiéramos saber que cada uno tiene sus propios prolemas, sus propias trancas, sus propias cosas que no lo dejan en paz, y es normal, pues si no lo fuese, no tendríamos por qué luchar ni por qué movernos. La verdad es que nadie quiere una vida perfecta, sin problemas, ya que sin éstos, cuál es el sentido de la vida. Y además, nunca lograremos tener una vida perfecta, porque es más bien algo onírico, si es que se le quiere poner algún adjetivo.
Por el momento, sigamos moviéndonos, aunque sigamos tropezándonos y cayéndonos de vez en cuando, a algún hoyo profundo.