lunes, diciembre 27

Domingo

Y entonces, volvió. Tenía los ojos lagrimosos: quizás qué había estado conversando con ella. Me saludó de mala gana, yo no era santo de su devoción. Luego de eso, miró a Rábano, sin hablarle, mientras aparentaba prestar atención en lo que decía afectuoso Indianápolis. En eso, noté palabras escurridizas y hubo un silencio incómodo que nos dejó a todos pasmados, pensando en  qué decir para re-llenar espacios de letras. Tenía que improvisar, así que lancé una palabra humorística que hizo reír a todos, menos a ella; realmente tenía pocas ganas de agradarle: el asunto me estaba colmando la paciencia, pues suelo tener muchos años por estos días.
Bien, salí a mirar a Juanete, que es quien sonríe a pesar de las muchas patrañas y cruzamos unas cuantas canciones de mirar al espejo. Oh, me había olvidado de ella.
Y sin embargo, bisquié un movimiento de malas pulgas, color hormiga, baños de barro, pulseras de jamón, lengua de palta, ojos de envidia. Entre tanto, ideaba yo una forma de salir de allí, desapercibida, como araña de rincón (y creo que me faltó más veneno) con el fin último de terminar empujando un auto que nos hizo reír un momento.
De momentos claros. 
O cloro, como sea.

jueves, diciembre 16

Futuro de Chile

Volver a empezar. Tal cual. Últimamente comes helado de doscientospesos. Y te miré en el momento en que procedías a darle el primer mordisco: eso fue extraño, pero mucho más agradable que verte aspirando bencina en una bolsa de supermercado al borde del abismo comercial. Fue como ver a muchos Alex's. Entristecí y me sentí mucho más miserable que todos cuantos te videaban, como circo romano, como burda imagen capitalina, como el futuro de Chile. 
.-como un niño de dieciséis. 
No esperas cosas de la gente, sino que mas bien te limitas a tomarlas rápidamente, sagaz como leopardo y andar pocas cuadras, con el fin de reducirlas y seguir este camino que te lleva a tu propio paraíso por unas cuantas pocas horas, para luego repetir la historia unas tresmilochocientasveinticuatro veces. Cierto, no tuviste quién te guiara, así es que te limitas a seguir a tu modelo más cercano, la calle. Y qué somos todos nosotros para romper este maleficio, si a fin de cuentas somos plasta y basura que pretende que hace bien  las cosas (sus propias cosas) y olvida rápidamente lo que ve cada dos segundos de andar sobre un transantiago hediondo y mal genio, de chóferes y pasajeros agrios.
Realmente no poseemos algo que valga la pena: nos limitamos a imitar los procedimientos de la sociedad. Yo pertenezco a lo mismo y siento ganas de llorar. 
Tendré que dar vuelta la página, como todos. No soy superhéroe, soy persona dentro del mismo mundo tuyo que nunca haré algo por los demás. Sólo espero verte otra vez.

martes, diciembre 14

vivamos

Tengo tres cosas. De hecho, cuatro me gustan en demasía. Mirar por la ventana en las micros, pasar por el lado de un camión lleno de féretros (eso fue casi mágico), caerme de la bicicleta y enguatarme en chocolates y helado. Tengo millones de deseos, sobre todo, aprender lo que más pueda sobre lo que no pude estudiar. Mataría por experimentar la muerte y después volver a vivir, para así dilucidar qué pasaría con mi entorno. Tengo hambre y sed. mucha sed. Ahora tengo indecisiones que obligadamente debo aclarar pronto (sobre todo porque quiero ver un libro que me revuelve las neuronas).
Quiero volar hasta el etcétera, comiendo moras y con una mochila con muchos lápices y un cuaderno para escribirte todos los días, aunque nunca me leas ni me preguntes algo de lo que hay acá (en la sustancia gris de mi corteza y blanca de mi médula). 
Tengo sueño, me duele la cabeza, pero estoy feliz porque el fin se acerca pronto, más tarde que temprano, pero promete vernos (parece).
.-sigo siendo tonchta.

jueves, diciembre 9

Dispare Ud.

Ya no quiero escribir más, pero no puedo evitarlo. Esto es un flujo de llamar cosas que cuando se logran, te arrepientes o mas bien, sientes malas cosas. Yo pienso que si tomara más en cuenta la razón, dejaría todo y después, lloraría sobre leche no-derramada. Dejaría de ser vulgar, volvería a ser pequeña y haría todo de nuevo para que las cosas no se vieran lo terrible que se vislumbran ahora.
La estoy cagando, así de simple.
O de complejo.

martes, noviembre 30

Recha

Este es un período crítico para todo el mundo.-bueno, no para TODO el mundo, pero para el que frecuento y 'soy parte', sí. La gente se queja (yo también, juas) de cuanta cosa hay que hacer y también la gente se enamora. No sé por qué en estas épocas a la población le da por amarse: será el calor? -y a mi que me molesta un poco este sol en exceso; aunque a ratos lo amo, porque me trae recuerdos de antaños-. Bueno, tal vez son los helados y las tardes largas, que invitan a invitarse y reírse un rato, con miradas coquetas e historias fomes, que al otro le parecen fascinantes solo porque salen de una boca que ansían.
Whatever.
En esta época, también, surgen las festividades. Es como volver al pasado, cuando celebraba navidad y a los 5 años juré, de guata, haber visto al viejo pascuero -que me trajo una barbie de pelo laaaaaaargo, a la cual pelé, porque según yo, ella me había dicho; tierno-. Ahora los cabros chicos piden iPADs, iPODs, notebooks, netbooks, cápsulas espaciales, submarinos, etc etc. . yo ni siquiera sé lo que es un iPAD y sigo teniendo mi computador de monitor con poto gordo, jajaja.
Bueno -o malo-, son los fines de años. El mío aún está lejos: hay etapas que pasar. Me gusta tener veitiún, es como ser grande para todos, pero no tanto como para ser vieja. No sé qué haré a los veitidós, jajaja.
Quiero mirar al cielo y pensar "pasé todo :)" y sentirme libre de una vez ( y en cuarto ). 
NERD.

domingo, noviembre 28

son las tres, tic.

a lo mejor,a  lo peor, no sé, es medio entero harto difícil no tener un pequeño flash-back cada cuantos días sobre ti, sobre mí. No es que yo quiera o lo necesite concientemente, pero tal vez el otro yo, o bueno, no el otro, sino uno de mis yo necesite saber algunas cosas, psicópatamente;  aunque ni tan así, pero tal vez sí. Ese yo de lo peor del mundo, que vomita pensamientos sobre el pasado y anhela madurez de los siete sentidos.
Y no es que yo anhele esos momentos; al contrario, los desecho y tiro al vertedero de sentimientos donde todos tienen algo que lanzar. Alguna vez unidos por un 'no sé cómo expresar', que ahora nos lleva por los más divergentes caminos que pudiesen existir y que pudiésemos escoger.
En momentos así, ¿adivina?! no tengo sentido común, no tengo lógica, no poseo entendimiento ni conocimiento de ninguna de las cosas elementales que quisiste enseñarme. Yo no necesitaba de tus flores, -no me hacían falta- hasta que las pisadas repentina y súbitamente aparecieron tras de mi y no tuve más que seguir su compás. Si después caía, pensé -ingenuamente- que te quedarías para tenderme la mano .-lo creí realmente. .>tuve que pegarme contra mi tabique nasal, casi hasta el vómer para reaccionar (eso dolió y humilló al que se reía de mi cara). Nadie me lo dijo, aunque quizás alguien me lo advirtió, sin embargo fue una de entre un millón de personas. Como siempre, nunca pensamos ser ese uno tan afortunado.
Tras algún tiempo, puedo volver a respirar, comer y dormir con cierta regularidad. Hay hartos árboles, y puedo sacar alguna hoja de vez en cuando. 
Si ahora tienes bigote o una trenza, algún instrumento o una mochila vieja, no me influye; hasta puede no importarme, pero si te cayeras ..-¿te brindaría desfibrilación precoz? Complejo. Siendo sincera, tal vez me reiría, a carcajadas; pero ¿y el otro yo?
Ven a preguntarle y atente a las consecuencias.

sábado, noviembre 20

qué

[..] haría dulces. Tendría un baño lleno de shampús que no ocuparía jamás y un jarabe para la tos que mi papá me haya comprado un día de fiebre, el cual jamás probaría y duraría años en un botiquín inexistente (como buena trabajadora del área de la salud). Comería helado en todas las comidas del día y le sacaría fotos a los bichos que se pasearan por la pared del cuartucho. Andaría con ropa de trajinar (como diría un ser del pasado) y seguiría mirando mucho a la gente y metiéndome en conversaciones de gentes en las micros, que por cosas del destino no conozco y tal vez jamás vea de nuevo.
Después te buscaría y cantaríamos, porque nos gusta. Y me llamarías nunca, porque no es necesario.-nos amamos igual. Y eso te gusta. Caminaríamos horas sólo con un algodón de dulce en la guata y varios litros de agua tibia (de la manguera de quien riega nuestro parque favorito), que es rica en la sed de querer mirarnos por muchas horas. Después dormiríamos otras muchas horas, soñando con -tigo (y trigo para pájaros). Yo cocinaría para ti y te dibujaría en una croquera arrugada del agua mojada que viene de horas de nadar y pensar que te diría cuando volviera a verte. Tú.-no lo sé, estarías siempre y me darías la mano y una cinta de color blanco.
Te querría como siempre y aunque no existes aún y estás lejos, te espero en las tardes.
Soy tonchta.

miércoles, noviembre 10

Lucha

Los fines de años nunca han sido fáciles. No. Supongo que es el chiste de esta vida: que todo tenga su tope y las cosas no sean tan fáciles y fluidas. Este año no es diferente, pero es un poco peor. No me quejo la verdad. Hay muchas cosas que tengo y que no merezco, así como otras que sí. Ahora merezco pasar un momento crítico y tal vez es así cómo podría demostrarme que por algo estoy en esto y no vendiendo alfajores caseros a las gentes  que pasan por mi lado cada mañana en la Estación Cal y Canto.
Y ahora que lo pienso, es un canto diario. --m, nunca lo había visto así. A diario canto para mi, para sentirme menos tonta y más animosa de un nuevo día de derrotas pero con victorias para el sentir de mi taquicardia de reposo. Al fin y al cabo, no es suficiente lamentar porque eso vale poco y sirve menos de lo que no vale.
Ya que. Tampoco sirve llorar, o menos reír. Esto no es para reír sino que para hacerse fuerte.
Quizás podría ceder a la tentación y preguntarle a la bola de cristal qué pasará. Pero no, eso no es correcto y sería peor. Por último, si me dijera que será triste, sería como morir antes de la guerra y las cosas no funcionan así. O por lo menos no en este momento.
Además, el querer es poder -como dicen las lenguas de muchedumbres- y yo quiero ser una buena profesional y dar de mi lo mejor que tenga, sobretodo porque esto es por ti.
Con los pies en el cielo.

domingo, noviembre 7

nica

Parece que cambió. Hubo un desplazamiento de puntos y el tesoro se corrió hacia el mar. O hacia (-)tú. No podría decir qué pasó exactamente, pero se acabaron los días de sol, cuando te dibujaba una nariz con tiza roja. comoyo. No aparenta nada, es como verlo en el espejo con pintura de pared y maquillajes de actor (es) que busca la escena del climax para lucir-se como paloma en cerro, que muele los dientes de tanto picar o romper ilusas imágenes de otros años a-trás. Me parecía un parecido a ti, cuando te ignoré y no supe qué decir en el momento preciso, sino que más bien, reclamé y no escuché el sentir de todo lo que podía querer y extrañar, hasta ahora y quizás hasta cuándo remota.mente más.

lunes, noviembre 1

so. .

Tonta la mermelada, se chorrea y mancha el vestido de la tíabuela, aunque yo no diría que lo hace de mala repostería. No es muy amable, pero en vista de los tiempos rápidos que lento andan para con el cuchillo traidor resulta medio razonable que quiera escaparse. Luego se encuentra con el molde que la lleva a encajarse en un modelo predeterminado y muere de ansiedad por no poder hablarte: porque no le escucharás con el interés que un chocolate blanco desea y espera de los caballeros de antaño, con una humita en el cuello, tan empaquetado como un regalo directo de Europa, del persa y de la cocina. Y si hay bufandas cafés,sería lindo, porque te recuerda a septiembres delgados en que comíamos torta y cantábamos fuerte, con el pulmón en espiración completa, casi a volumen residual. 
Ya no hay que llorar más ni lamentarse: las cosas se fueron y no supimos aprovecharlas; es el precio de perderse en la cisura de Silvio. 
¿Qué puede ser peor? En este momento, que se corte la leche y nada más. 
No toquemos más la guitarra y volvamos a ser fomes, así nos va mejor y no deseamos mal a gente inocente, que lo único que busca es su chocolate al punto de caramelo, perfecto para todos.
La vida se va rápido y podríamos lanzarla al río de esencia de alimento fortificado, que miro cada ciertos días, sobre el cual vuelan palomas sin rencores, dispuestas a volar más lejos cada vez, con plumas de esperanzas que no marchitan.
Esto será lento, tal vez, pero si se puede romper una roca, se puede dejar de comer chocolate.

jueves, octubre 28

Fuuu

Esto es tan civilizado como tomar el metro a las 7 de la tarde: nos miramos feo, empujamos y nos arrebatamos unos a otros cada pequeño centímetro de dignidad. Yo diría que, bueno, lo peor que podía pasar era que no me hablaras: no era eso, sino que lo peor era la confusión. Supongo que las comparaciones son pésimas, pero es un símil un tanto mejor que un "buuu, pero ya no" ¿por qué no vi eso antes?
Que manera de hacer el ridículo últimamente.
Inevitable.
Fin.

martes, octubre 26

Adiós.

No se entiende mucho algo y supongo que te conformarías con una explicación simple pero coherente. La verdad es que no existes, te hiciste invisible ya no solo para quién, sino que para todo el mundo en realidad. Eso sería espectacular si tuviéramos poquitos años, sin embargo ahora tenemos algunos pocos más que son algo molestos. Hay que decidirse por el camino largo, pero este corto parecía más simpático: aunque ahora es el más agrio y descompuesto de todos.
Si no existes, desaparécete pronto, porque no es agradable nada de lo que sucede por estos tiempos y en especial para el gato en el tejado, que se come sus pelos para no ahogarse en su propia alergia.
Y es mejor que ya no leas, porque en verdad, a nadie le importa un cuesco de dentro del corazón lo que tengo que decir.
Puaj.

sábado, octubre 23

Nuez

Miré por la ventana y me di cuenta que no podía cerrar un ojo: mal indicio de dolor de cejas. Y ahora se te ocurre, de malas ideas, mirar por cada puerta a ver si aparece el grillo de la suerte; y es que haber roto tantos espejos en la antigüedad no podía quedarse así no más, sin tomarse venganza: en una de esas es realmente varios años de poca dicha. No sabemos. . tampoco creemos; o sí? Y parecía que íbamos a quedar intactos después de tanta mala acción, sin embargo el tiempo sabe cobrar y se suicida con cada minuto del día que pasa, recordándonos que el pomelo es tan amargo como se le podría ocurrir: como todos cuando constantemente nos ignoramos y sentimos envidia los unos por los otros, olvidando que somos polvo y valemos menos que un gusano con su casa en la manzana que estamos a punto de morder. Eso no es amable.
No se podría estar mejor que comiendo ciruelas secas, tratando de memorizar cada escena del día y simulando olvidar. . te. Té de hojas en tetera de plomo, en esta casa sin niños.
Bueno, podrías leerme alguna vez, no te parece?

sábado, octubre 16

N




No me gusta la palabra asco; tampoco me gusta esa sensación, pero es lo que siento mucho en esta época. Esto es un poco extraño, sobretodo porque ahora podríamos sentirnos desconectados del mundo, sin embargo no es del todo posible, excepto porque no tengo muchas interacciones animalescas. Queda poquísimo tiempo, y aún así es mucho, en extremo mucho lo que resta para ser libres. Tengo dolor de ojos últimamente: me arden como de lágrimas de infinitos días. Grr, no me ves nunca, eso es molesto; me siento ridícula y no lo notarás jamás, porque ahora tengo un poder especial y soy invisible. Bueno, esto cansa y no me hace gastar calorías, sino que me engorda el corazón de pena, de canciones tristes y películas cursis, que jamás había notado: ¿acaso todo tiene que tratarse de amor? Eso no me molesta, de hecho, gracias al amor es que no estamos peor de lo que estamos, pero a mi no me gusta embarrarme de mermelada rosa: es incómodo y no se puede contar a la gente, porque no es coherente. Ningún acto desde un tiempo hasta ahora lo es. Yo espero poder tocar una canción con estas cuerdas algún día, así en una de esas, podrías enamorarte de mi para siempre y no dejarme ir nunca, nunca, como en cuentos de niñez.
Realmente desearía tener ocho años otra vez y volver a hacer todo de nuevo; tal vez volvería a equivocarme, pero trataría de remediarlo a tiempo.  No se puede hacer eso, tampoco se puede vivir de amor; y no es lo que pretendo hacer, de hecho, creo que aunque quisiera, no podría, porque no estás. Exclamaré petunias y relataré rosas, porque no son mis flores preferidas, sino que lo que más me gusta es pintar un flor: así la mantendríamos por siempre, porque jamás se marchitaría, sino que se quedaría en el lado izquierdo del tórax, para hacernos un favor y vestir poleras de rayas.
Supongo que todo esto pasará: ya no soy adolescente y esto no significa el fin del mundo para mí. Mucho menos es el principio, porque éste partió hace ya bastante tiempo.
Nadaremos: ¿nada haremos?

miércoles, octubre 13

trece, de miércoles trece.

Bueno, qué se puede mencionar: no hay tregua, todos comen pan siempre, aunque no lo quieran y traten de evitarlo a costa de celulares muertos. No hay maleficios..no, yo diría que no es ese el problema, sino que la cuestión está en cuántos de ellos podemos creer y hacer que nos piquen los dientes. Hay jarros con flores de jardines muertos que adornan cuanto mueble se podría martillar, sin embargo, eso no llena lo más mínimo que podríamos pedir: los ojos de lágrimas sabor a fresas con café. 
Supongamos que alguien merece tener pesadillas, que eso es justo y hasta como un regalo; pero qué tal si no quiere aceptarlo, por más idóneo que eso resulte ser. Y luego haría muecas, como para agradar a alguien que ya no miramos, porque no hay días de suerte, como antes de los anteriores antes, sin tanto que hacer; concluyendo así que pocas cosas podrían durar: como letras de amor sobre un papel, arrugado, pero que aún sobrevive en lugares recónditos de la fosa cerebelar.
Hoy es un día malo, como varios miércoles desde un tiempo a esta parte, y qué más da, si es inexistente el mundo que podría darse cuenta de ello al mirarte sin prejuicios los ojos, repletos de anhelos y penas: unos que no llegarán y otras que no se irán.
Esto es tan infértil y banal.
¿qué es esto?

miércoles, octubre 6

L

Supongo que dejarse plagiar es un regalo pretencioso. Hay que saber sumar 1+varias lágrimas para no caer en la estupidez. A veces siento que podría ser mejor ciudadana deste entorno..m, pero no hay motivaciones extra programáticas a las de miércoles con cólicos e imágenes de sueños. Ya no leo, no pinto, imagino poco y pienso en extremo mucho cosas que no incumben.
Son las palabras en el desierto de gente que nunca entienden algo, ni lo más banal (de bananas).

sábado, octubre 2

uno

Tres puntos y un nudo. Como antaño, en las calabazas sin ojos ni sonrisa de lo que hay que anhelar por quien cabalga en la cima del cerro pequeño de la ciudad, donde poca gente se atreve a romperse los ojos por una flor pero que sí lo hacen por un pez que vuela y es menos atractivo que un moscardón en la sopa.


Son puntos amarillos, que entre tanto resplandor si es que acaso alguien los nota; mas bien, se diría que quien más los ignora es quien más lo desea, porque es así de desconcertante y contradictorio el actuar de todos los insectos de esta región. Será que hay que lamerle la bota al jefe para que no resulte todo tan embarazoso y hacer perro muerto, con tal de no levantar sospechas..Muriendo de ganas de gritar el augurio de años al cometa fugaz, se nos fue la voz y los parlantes; hasta el camino es dificultoso y el traje principesco áspero y con polillas que carcomen los sesos de cuanta materia gris se atraviese en ese sendero escurridizo y sin memorias.

Y luego cruzó la calle, al frente, donde no hay cejas sino parálisis de muros rotos y derrumbados ante tanto egoísmo y malas frases, y al percatarse del infierno, quiso volver atrás y ya no era posible, porque el río se secó y no corre ya más agua entre los tapices de sombreros, de donde el mago impostor sacó un conejo que yacía muerto de la pena de no poder asimilar lo que más amaba: su naranja zahanoria, de los cuentos disléxicos de los que frecuentan nuestros sueños últimamente.
Está temblando acá: se ven las letras en todos lados, dispersas sin saber qué decir.

martes, septiembre 28

Hola (?)

Podría fumar. Podría tomar. De hecho, podría fumar, tomar y bailar hasta siempre si quisiera. Pero no. Realmente la vida no es así. Esto es como cuando me quedo sin plata: resignación a caminar..como los viernes, jueves, sábados y lunes, que son días propicios para sentirse un poco olvidado. Bueno, si al final con una pequeña, ínfima, minúscula, insignificante gota de rocío somos como culebrones, pero no de esos de la tele, que son burdos y sin sentido de sensibilidad postraumática, sino como los números que borramos de todos lados y que sin embargo, ya nos sabemos y no podemos evitar.
Siento que se me corta el iliolumbar, y todo porque no sé enfrentarme al espejo. Es como luchar con el reflejo; o  mejor dicho, es como mirarme al espejo e inmediatamente después de hacerlo, olvidar quién soy. Así es como a la gente como yo le pasa cada trece cercano: se nos olvida la razón y luego nos arrepentimos hasta la muerte; y sin embargo, la historia se repetirá unas dosmilochocientastres veces. O lo que vivamos.
Como humanos.

sábado, septiembre 25

pescao'

Hay que analizar esto y sacar cuentas como en una balanza. La situación no se resuelve como mascar chicle y luego botarlo como para que se le pegue en el zapato a alguien y salseacabó. Me interesa absolutamente nada en este momento; yo lo único que deseo es ver gente sin caries y ya.
Hay un bombardeo incansable de amores de gente inconsecuente tal cual es quien toma la jotacerocuatro. No existe moral para criticar (como si a alguien eso le gustara) y mejor es dormir y dejar de tener tanto tiempo para pensar. Además, hay relativamente poca (yo diría que prácticamente inexistente) gente a la cual le interesa esto. Pero bueno, entre líneas, digamos que no hay quorum (a la gente le encanta utilizar esas palabras ridículas) y es mejor imaginarse las cosas y seguir normal, que meter las patas y luego arrepentirse y sentirse en extremo idiota.
Ahora que sé qué es Bemol, me siento menos ignorante y luego de esto, alegre de no tener que extrañar, pues tengo muy pocas cosas y me es suficiente.
Ya no hay agitarse ni quedarse, desvelarse ni dormirse, relajarse ni estresarse, desear ni odiar.

viernes, septiembre 24

Hache.

Corriendo llego lento y avanzo poco. Me quita la rabia pero me da náuseas y es como holadiós de gente motivada a aparentar sonrisas estúpidas, que hartan y deseo romper con mis dientes y las uñas que me quedan después de reír sinceramente con pequeños humanos sin culpa ni rencor. Y es como una ola, que va y viene sin detenerse y como burlándose de todos, en especial de quien le presta atención hasta que llega un límite en el cual no hay punto de inicio ni fin sino que es un medio impersonal e injusto pues nos involucra y nos hace pensar en el momento previo al ensimismamiento, deseando volver el tiempo atrás y comenzar desde otro sitio.com.
No hay arroz ni pepas de sandía, tampoco choferes ni pasajeros, mucho menos hay parejas ni amantes y menos mal que tampoco hay señores y potos que mirar. Eso es un descaro que ya nadie nota y parece ser cotidiano: hasta normal. Si se acaba el mundo ahora, moriría por ser como soy y eso me hace sentir tonta; sin embargo no tengo deseos de cambiar muchas cosas en dirección a la tangente de mi camino, sino que quiero ir por una paralela en la cual pueda hacer lo que realmente deseo y volver a besarte mucho, como antes y sin vergüenza.
Bien. 
Parada solicitada.

viernes, septiembre 17

Mochilas

Hay una canción que me gusta harto. No sé por qué; es así. Es como solíamos sentirnos, medio en ascuas, medio en certeza. Sol de primavera, caliente y no tan traidor como la estación pasada. No hay meras palabras de aliento, con etcéteras y frases hechas, porque no inspirábamos nada de eso. Además, no nos conocíamos y cada cual corría su propia carrera a la muerte, que es lo único seguro y certero que sabemos pasará en algún momento mal intencionado.
Por otro lado, se nos hace tarde ahora, ahora que estamos en la misma puerta ancha, pero de la cual todos quieren salir, porque el camino fácil nunca ha sido el más conveniente. Y eso es un poco aburridor, ya que al fin y al cabo, quién no quiere salir siempre airoso y no tener que dar cuentas (de collares, incluso) a las gentes que poco conocen del maleficio insípido y rancio que hubo que probar.
Nadie quiere quedar mal; al contrario, hacemos cosas estúpidas y que no queremos con tal de sacarte una sonrisa, linda de dientes parejos y sin perejiles consagrados por la tradición entre medios, medios de salir de aquí para no sé dónde, porque al final, donde alojemos será igual, con puertas y cerraduras y un teléfono que poco suena, empero cuando lo hace, es la peor idea que se le podría haber ocurrido y las ganas de lanzarlo al Mapocho son cada vez mayores y fervientes.
Ya nos quedan pocas horas y poco supimos aprovechar las muchas que ya pasaron y no volverán; la vida es así, tal cual y nadie quiere ponerse agallas y cambiarla.
Ahora tendría que estar.

sábado, septiembre 11

Tin

Hace frío. 
Justo hoy no me agrada. Quiero calor, sofocarme y morir para no pensar. Bueno, podría no pensar si quisiera: últimamente hay muchas distracciones, pero es in-evitable y hasta, tal vez, no quiero dejar de hacerlo aunque suene un poco idiota y contradictorio.
Miraba el teléfono y justo sonó; fue un desliz, muy cuajado.
Yo no sé mucho por qué escribo tanto, si al final, nadie lee esto más que yo misma, pero me deleito bastante haciéndolo y espero no llegue jamás el día en que sienta que no tengo nada más que escribir.
Cuando eso suceda, dará a entender que he muerto.

viernes, septiembre 10

Esclerosis.

Últimamente hay varias miradas que nadie encuentra. Perdido en el espacio sideral e imaginando que el banco será asaltado, todos corriendo y tú atónito sin atinar a algo, miras sin pensar en la escena porque no estás ahí realmente, sino que es todo como un ordinario flash-forward, porque ya sabes qué pasará al siguiente minuto. 


Es un universo paralelo, donde hay varias caras conocidas que sin embargo, no te reconocen, porque tú has cambiado. Luego, como mal chiste, se repiten los malos actos, donde el protagonista olvida sus líneas (a pesar del soplón, que no pierde oportunidad para salvar a su peor enemigo) y entonces la escena, aunque prevista, sale pésimo y tú vomitas en el lugar para no recordar el momento, sino eliminarlo en el instante como debe hacerse con quienes no son lo que aparentan, sino más bien lo mismo pero al revés.
Después, para variar un poco, alrededor hay  varias personas amándose y jurando ser todo lo bueno que nadie puede ser. Como sabes el final, ignoras la escena y pasas a la siguiente atmósfera.


Aleatoriamente, seleccionas un canal de radio. Muy fome pero está siendo mejor que lo anterior y te quedas, sabiendo que la próxima canción será ridícula sin mucho fondo pero con bastante forma. Llega de manera rauda el dolor de cabeza y prefieres alejarte: esto está siendo en extremo odioso y petulante.


En el siguiente contexto, la gente corre (como moscas al pan con mermelada) y sale histérica desde una carpa de circo gritando incoherencias y malas frases, hechas y repetidas, sin sentido ni significado y repitiendo una y otra vez que no tienen pito que tocar en este asunto y que por favor se termine pronto tanta desgracia. Mal cuento, pues esto está recién comenzando.


Desde una perspectiva alejada, las cosas no parecen tan feas, sin embargo al acercarse todos prefieren cerrar los ojos y olvidar que alguna vez tuvieron esperanzas.

viernes, septiembre 3

Ya no es jueves.

Lápiz, goma, tijeras y un pelo en escarlata. Insensato el pensamiento de voces chillonas. Se apuesta trescientos y se ganan dos. Corre el rápido sol sobre la luna en paz -en mayúscula-. Suena y sueña, como parónimos imperfectos y un cereal sin leche. Va a la escala e ignora el cinzano. Se adjudica el Simpático y provoca midriasis, a ver si así mejora el mal augurio. Pasa el tren y no alcanzó nadie a subirse: mejor, así tenemos otra oportunidad. Ni a Rancagua ni a París, no hay consenso y el corazón ya se quedó en el plexo vesical, estancado entre miseria y alegría de no correr más rápido de lo que realmente puede.


Una pizca de pimienta ahora, para imaginarte cómo te imaginas en otro mundo, mejor y pensando que así todo pasará más rápido. Intenté comer una hormiga, para sentir su picor y sin embargo, yo tenía más para ella que la reina para sus sirvientes. Ciertamente, no hay ánimo de arcoiris, porque se terminó el pacto acordado y mejor me como los cereales, esperando que todo empiece ahora y más que siempre, con queso derretido y pimentón en conserva; como quien se guarda para el mejor postor. 


Hay cientos de libros, millones y redundantes que me hablan y esperan mucho de lo que no puedo ni pretendo dar. Los regalos significan muy poco cuando ya no hay motivos de dientes picados para ir al dentista y zambullirme en su anestesia, que en una de esas caigo en el sopor y al despertar vuelvo al cuarto de pruebas felices.
Corrí a alcanzarte, como agosto en invierno, pero ya es verano y no pretendo que me esperes más, porque el egoísmo no es parte del protocolo.


Dos pestañeos y zás, galletas en leche rancia.

jueves, septiembre 2

Mermelá

Hay un momento en que hay que decidirse por algo. Bueno, estoy parada en la nada, tratando de resetear mis sentires. Los seres humanos somos muy vanagloriantes y siempre pensamos en nosotros mismos. Bueno, yo por ser de la misma especie, no soy diferente. No me gusta la carne, aborrezco el perejil y odio los símiles entre personas. No sé qué más me queda por aprender, si ya he caído varias veces y levantarse es cada vez más fácil y sin embargo, cada momento es más canela y limón. Dejando de lado las vistas bizcas y sin intenciones de flores recién cortadas, rehuyo de la gente que parece buena y me entremezclo entre lo que somos todos: malos. Si me enojo y paso a denominarme natalio es sólo porque ya no hay gente que sepa lo que siento. Tratar de entregarse a los demás es difícil, en especial a seres mitológicos como somos los tímidos. Si total, no sé algo de nada ni mucho de todo y un poco más. Si me canso, paro y me siento a meditar en dedos rápidos sobre un lápiz que delinea sentimientos en cielo raso. Incluso a veces olvido la escritura y me veo ignorante, sin una pizca de creatividad. Tal vez no hay que ser tan bueno para pensar y mejor vivir dentro de una lata de bebida, así con harto gas y pisadas sin amabilidad. Porque hay cualidades que desaparecieron, entre ellos la cortesía de no quedarse dormido en clases y apreciar a quien tenemos en frente sin juzgar demasiado.
Esto es comienzo, punto y aparte, hakuna matata.

domingo, agosto 22

1+7=no encontrado.

A veces se pone el sol en mi ventana y me llama a mirarte en un dibujo ordinario que cualquiera pudo haber hecho. Hay larvas asomándose y justo en este momento todo el mundo tiene algo que decir, como si con eso lograran aplacar lo inexorable. Como una persona femenina ingenua y débil, que grita para no llorar y espera callada que nuevamente llames como hace poco, aunque por poco nadie lo nota.
Y el pelo es como las mandarinas: engañoso. Porque claro, fácil sería ignorar y seguir feliz, pero eso es complejo, más de lo que las pelusas en el chaleco quisieran. Hace falta otro terremoto, así nos deseamos buenas cosas nuevamente y nos abrazamos de manera genuina y sin telarañas maliciosas. Y quizás en qué remota nube estés ahora con una canción para cada puerto. Bueno, que en realidad esa verdad no existe ya y mejor nos quedamos mirando al helicóptero ruidoso de tres de la tarde.
Y justo que no es injusto ni parcial este tópico falso, en Si Bemol, que no tengo ni remota idea de qué significa aunque suena a Hola y jamás a adiós.
Será que hay hojas que no secan, que son tiernas y jóvenes siempre, que dan luz y alegría a quien poco aprecia la vejez del frío y es por eso que tanto la idolatran y le mandan ramos de huesos largos, llenos de hueso esponjoso para soportar cargas y hacer así más agradable la estancia en el lúgubre lugar de las moscas pisapiedrasconcaca. 
Y me gusta guardar ahora.

domingo, agosto 15

adiosinolas

Hay un supuesto erróneo. Se equivocan las gentes, como dibujo mal hecho. O más bien, como línea mal definida, porque el dibujo en sí es creación majestuosa de jueves bajo la lluvia. Es como solían hacer los abuelos de mis tatarabuelos que no conocí, pero intento imaginar y besar en la frente: ya pasó el café con leche, se cortó esta última y el entorno se tornó agrio y ácido, pero del mal ácido, del que puede atravesar metales in-nobles. Y como punto último de párrafo mal escrito quedó el silencio, que mal calificamos todos, como si callar fuese malo y de malos sentimientos y el cuerpo no sirviera más que para expresarse en vano de forma burda y poco elegante como sábado en la mañana. Y se queja de dolores de cabeza y no sabe bien si es la sien, que no vale tan poco, o el par tres que por golpe, ya se fue en la consciencia. Sin azares y sin oportunidad para la suerte cayó en un pozo que no dibujé, porque en esto entré yo, y se siente grande por algo que a nadie le interesa; por supuesto que mucho menos al que se cayó al pozo. Se acabó la palabrería, de hecho, es molesto y al amor le gusta que lo mimen, porque es egoísta; y entonces se fusiona con la palabrería y hacen el par más imperfecto.
Pensando en hacer cosas que llamen la atención, hizo cosas estúpidas como hipopótamo en tu armónica, como antaño y listo el ardid. Logró conquistar un chaleco naranjo y se arrepiente luego, porque la lana era de mala calidad y el cuello muy redondo para su gusto. Bueno, y después vino lo peor, porque tomar estas decisiones son malas opciones donde marcar con verde fosforescente, que ahora sabemos cómo es que se produce aquella mágica sensación (from the block) y cantamos una canción desafinada como la vida misma.
Ya no hay hambre e incluso, diríamos que estamos llenos y no con el corazón contento, porque los dichos son de confiar tal vez pero dan mala espina, de pescado con lombrices que no sirvió par el ceviche de los cinco años, cuando mojar a un gato era lo peor que podíamos hacer y era eso lo que merecía castigo.
Ya chao.

jueves, agosto 12

.

Inevitablemente, ocurren sucesos. A esta hora, me parece que no hay personas en mi vida. Es como cuando miro a mucha gente, como hoy y como siempre, y trato de imaginarme cómo es su vida, qué preocupaciones tienen y cuántos deseos desean a las estrellas o a Dios o no sé a quién. Considerando que hay tanto por explorar, me pregunto qué hago acá. ¿Y qué hubiese pasado si no estuviera en una Universidad con prestigio, en una carrera "bacán" y con gente tan sofisticada como la que me rodea? ¿Y si me hubiese dedicado a dibujar rostros o a pintar murales, a hacer cuadernos y me vistiera a lo hippie? ¿Qué cosas me estoy perdiendo? Muchas, millones..y cuántas estoy ganando; dos, tres? Esto es en demasía existencialista y hoy es un muy mal día, de esos que no me gusta tener; y eso que ni siquiera me duele la guata y mis tripas.
Siento cariño por gente que veo en las mañanas; también odio. Me comporto como un ser negativo y positivo y no sé qué o quién soy realmente. Me molesta que me juzguen por UNA cosa que hago y después hago "SIEMPRE". Porque no es así y no lo será, ni ahora ni ayer ni mañana.
Estoy aburrida.
http://www.youtube.com/watch?v=vFFxf960gzw&feature=related

domingo, agosto 8

Gato en celo

De súbito, todos se expresan. Eso me agrada. Me gusta cuando, aunque ya no eres parte de nada en mi vida, me hables y preguntes locas cosas de mañanas que son pasado. Bueno, eso fue mi culpa de cierto modo, pero una buena culpa, una de la que no me arrepiento. Por otro lado del triángulo o trapecio, no sé aún, comí helado en el lugar equivocado y eso me hizo mover tripas que ya no quiero recordar: me cansa y aburre, a decir verdad. Si al final, ya no echo de más por multiplicar cosas y sumirme en algo que dejó de ser relevante para todos; incluso para el explotado empleado del local del mal, que ahora odio mucho.
Y alguien dice: "hay que reconocerlo". No. Negación se apoderó de mis pensamientos y palabras. No quiero re-conocer a la gente, que ya se fue por la alcantarilla y se llenó de caca (más de la que ya poseemos todos). Bailar no es tan lindo ni bueno, mucho menos si con eso la gente se separa y se tira a la chuña todo lo que se había conseguido hasta ese momento desgraciado y mal recordado por el gato en celo.
Y por decir algo no más o menos, si no te viera más, eso sería algo que amaría mucho, porque me tiene harta tener que lidiar con esto, aunque eso nuevamente sea mi culpa, como persona culposa que soy y que no tiene que ir a confesarse (por suerte, o por desgracia), porque eso no cabe en mis roles ni en mis sienes, doscientos años atrás, o millones de miles, cuando todo comenzó con una explosión.

domingo, agosto 1

des-pertenezco

Estoy tratando de imaginar las cosas que no pasaron, pero pudieron comerse si hubiese querido. A ratitos de persianas, miro a mi perro y no sé qué decirle, porque tiene cara de perro con pena. Como yo, como ves a la gente de las veredas. Pisé un puente y miré bien lejos, hasta Portugal en tiempos antiguos; y habían luces de noche, de noche cálida y mareada, con azúcar que redundaba, donde incluso al pensarlo, me da vuelta la consciencia. Y la gente se ríe, no sé de qué, si no hay motivos, porque la micro no pasa y me quedaré plantada, como roble en pasto seco, en el paradero de los cientocincuenta años.
Se subraya la palabra, como si con eso la voy a cambiar. No. No la cambio, porque yo ya no cambié, porque me da lo mismo que el teléfono no suene, porque ya pasó ese tiempo, porque no necesito concertar sonidos para estar bien con alguien. Además, aquéllo nunca mejoró algo: ahora hay un bebé de por medio y el metro ya no es opción para lanzarse, porque está muy bajo y nadie quiere casarse ahí.
-y esto no es irónico, tampoco es caricatura, porque también, esas cosas ya cambiaron-
Mira mis dedos, mis uñas, mi pelo, mis ojos, mis cejas, mis pies, de mala persona, de ganas de verte hoy, de asfixiarte, de rasguñarte; y ahora no sé escribir, se me perdió el lenguaje, lo perdí en una viaje al centro de la nada, donde caen muchos seres extraños.
Me perdí en cuadernos y ya no sé lo que es pegarse un costalazo ( si incluso anoche pude haber llorado )

jueves, julio 29

pesos

Que escriba mucho no significa algo, mucho o poco. Lo cierto es que, me molesta gravemente que me pidan donar pesos que caen al bolsillo del gordo de chaqueta roja. No me interesa palpitar después de decir que No, sino que ese sentimiento me hace sentir menos niña. A ratos, escucho de la música que no suele gustarme, que desecho como confort usado pero que en algún momento fue de ayuda. Me gusta el frío de dolores de espalda, de entrañas que sienten como pelusas debajo de un plumero de gallo cobarde. Y cómo justo iba a llamarme Natalia; habiendo tantos nombres, mejores, peores, sin sabor a morado de ojo bajo un puñetazo de poca amabilidad. Tomo OH, como la gente que se cree adulta, y sin embargo, lloran en el regazo de su persona favorita..o por lo menos, de la que le agrada. Como milo, con leche, que cae pesado y es tan rico, como ese, ese ser, que es atractivo para muchas personas; cualquiera diría que es clip.
Y ahora, voy a la guerra, que perderé, porque no suelo luchar mucho; sirvo para otra pelea, de la que también arrancaré. No me mandan notas ni telegramas, como a las bellas damas del tablero, y sin embargo,no lo necesito, ni aquí ni ahora ni mañana ni ayer ni nunca.
Paltas derretidas.

miércoles, julio 28

Altibajo

¿Qué significa seguir? Seguir un rumbo, seguir a alguien, a algo, a nadie, a ti, a mi? Me gusta el plomo, de soldado, aunque no me gustan, porque me traen buenos recuerdos e ingenuidad de diecinueve. En el futuro, pensaré en un caballo rosa, como quiere la té, que mucho quiero yo también. Además, no me resulta no mirarte, a pesar de que no quiera y siga cometiendo errores y tal vez si sigo así, espuma de loza sucia será lo que caiga en mi frente, como escupitajo de merecer y comer risas entre penas y mentiras,de decepción y llantos, que no quedan porque se acabaron las cuerdas. Tampoco seré heroína porque no espero mucho de la gente, en realidad, a veces amaría ser loca, como la locura misma y quedarme tirada en el pasto por muchos días, por muchas décadas y volver luego al pasado que dejé para poder retomar las muchas cosas que en la vida he dejado inconclusas, aunque sea joven y parezco vieja, de arrugas y canas, que luego odiaré e intentaré esconder bajo un manto de vivencias que no existen para nadie, para todos, para mi y para ti. No mires más mi cara, porque soy traidora, de malos sentimientos y rencorosa, como la vida y la muerte mismas, que no perdonan, que condenan y dan patadas, de frente y de espaldas y no quieren a los hijos, porque no son de amor, porque en realidad con como zanahorias con tomate, que caen pesadas y no te esperan, nunca y siempre, están llenas de tierra, como los muertos, que nada saben, pero en algún momento vivieron como yo y desearon morir, tal vez como yo otra vez, como un yo-yo, estúpido, que se cae muchas veces y que ya no quiere pararse; ¿para qué? mejor nos quedamos aquí, arrastrándonos, como peces sin mar, que te inspira y te come, con una ola y demuestra la mucha rabia que puede llegar a tener, como si eso fuese legal y nadie pudiera juzgarlo. No hay espacios ya para más azúcar, porque la sal domina los ojos y los pone rojos, como mala foto diagnosticando un retinoblastoma, adiós Mr. Á.

domingo, julio 25

Huesos quenoái*

Yo no ventilo mucho la ropa, así es que a veces suele estar un poco apolillada y con arañas de rincón. Es como el helado para perros, igual es dulce aunque no lo sientan tanto. Y si uno se vuela harto, llega un momento extraño en que de tanto soñar, se cae al suelo de nuevo, sin previo aviso. Esto es como la nieve, blanca, pero traicionera, con cara de amiga y sin embargo, es esgrimista. El corazón es así, loco y traidor y trae-dor, de tenedor, de cuchara de té, de malas intenciones y sentires atípicos.
Coleccionar casualidades: un poco ingenuo. Y el destino, no destina, no importa lo mucho que desees algo, igual te van a llegar puros limones y sin sal. Peor. Y si al final las vacas sí vuelan y se sufre mucho de joven, sin experiencia y con mucha insensatez, pero las nueces se creen inteligentes y presumen de sus cáscaras, porque las cuidan del frío, del viento, del calor, de los depredadores..empero, aún así no se salvan de un violonchelo con pelos de tonto y sin lengua.
Marsopas, uno piensa en sopa, de pollo con antónimos de otros. Bueno, plagiaré a cierta gente medio loca, y que no difiere tanto de todos. Me hice trenzas, creyendo que eso ayudaría en algo cuando quisiera desenredar mi cuerpo calloso de tantos mimos.
La gente ve películas de amor y jura que con eso la vida será igual. Y yo digo que sí, pero al revés y todo lo contrario según desde el punto de vista sinonímico en que se mire. Cuántos lanudos amigos de campo tendré cuando tenga más corteza pre-frontal. Yo digo que millones de arenas.

viernes, julio 16

Vista previa

Estoy llena de malos sentimientos. No tengo pena ni siento compasión. Me pinto las uñas verde furioso y guardo rencores dentro de mi colon sigmoide. Siento rabia y estoy picada, como cebolla en empanada, con pasas que no pasan y repiten y te hacen vomitar en la playa, con la frente en la arena y siendo indigna como cuando flotaba en azúcar flor y quedaba en tus brazos y me tocabas la canción que me hacía soñar muchos días contigo y sintigo, creyendo que así y con un beso de despecho, solucionaríamos todo.
Ahora no salgo corriendo, porque no tengo ganas; no quiero arrancar, no quiero llorar, porque eso ya no va conmigo, porque eso es queso podrido, porque eso es volver a ser estúpida, porque eso es volver a tener tres años, significando que me pierdo en el metro y miro a la gente esperando recibir compasión, la que no tengo ni quiero recibir, porque me volví pesada, más de lo de siempre, menos que nunca, porque el nunca y el siempre, se los tragaron tus buenas intenciones.
Amando momentos que no pasaron, soñando que me mirarías de nuevo, con esos ojos tristes, como los míos e iguales a las gentes buenas, que no guardan culpa porque no tienen de dónde sacarla; que no tienen gula ni avaricia, porque viven en paz consigo mismos. Como marca de zapatos y calcetines de gente bien, así es cuando pienso lo mucho que podría mirarte, sin aburrirme y sin comparar con el futuro. El futuro no existe, solo queda una cuerda de guitarra cortada.
Me corto un dedo, como cuando tenía muchos menos años y muchas más ilusiones, cuando me enamoraba de un Diego y no importaba, porque igual jugábamos en el columpio y seguíamos siendo amigos y comíamos dulces sin importar si teníamos caries, porque el futuro no existía, sino solo el verde de primavera con mucho barro y sin bicicleta.

lunes, junio 28

wenenzo

Hoy salió el sol; de invierno, resfrión y traicionero. No importa, la música se escucha fuerte y se canta hasta con el transverso; todo porque puede ser un buen día. En realidad,se ve venir; con poco sueño y muchos sueños que cumplir y traer a esta realidad con café, la pantalla se ve más lúcida que otras veces.
De repente afloran las ganas y me importa todo; quiero hacer todo, quiero pensarte, quiero llamarte, quiero creerme tan sofisticada y dedicarte canciones en inglés, que poco entiendo pero hago como que siento cada nota. Grito fuerte lo mucho que quiero tenerte acá, aunque no será, empero qué más da; no hay para qué enojarse sino mejor convertirse en azul-violeta cielo y soñar que volamos en una nube: a lo Goku.
Tal vez esto es miedoso y nadie quiere arriesgar mucho, pero bueno, nunca lograremos algo si pensamos así. Me miro en el espejo y dejo atrás las supersticiones y mitos de cuando tenía milquienientos años menos y comía todo lo que me daban. Ahora como lo que quiero, aunque me digan que no, que tiene mucha azúcar; ¿a quién le importa? a mi no, tampoco a la amiga rubia; da lo mismo, hay que corrrer rrrápido y pensar lento, así nos veremos al otro lado de esta muralla de orgullo que llena a sietemilmillones de personas.
Sinceramente (o hipócritamente) me tomo una micro y me llevo el asiento, porque es mío y siempre lo será, desde que te vi hasta que no lo haga más, cuando seamos desfibrilados y tragados por la felicidad de quedarnos pegados con esta canción tan bonita.

sábado, junio 26

sin

Supongo que ya no hay muchas cosas por qué cavilar y dar vueltas en la tarde. Yo creo que la gente se mete en cosas y ni siquera sabe qué está haciendo y cuánto más aguantará sin quemarse. Sin embargo, gracias a eso existen familias,empresas, películas lloronas y ferias libres.
Recuerdo que un día vi una familia, joven y pequeña. Yo tenía diecinueve y solía estar acompañada de un talquino. Me gustaba mucho, pero no era más que alguien a quien apreciar mucho por su belleza externa y un tanto menos por su forma de ser. A lo mejor era un buen compañero, pero parece que conmigo no afloraba su cariño. En fin, la familia era linda; yo les tomé una foto. En ese tiempo, pensaba constantemente en un hijo. Por suerte o por desgracia, no llegó.
Por otro lado, un ser que me llama la atención y que no sabe ni sabrá que existo, escribe (así como yo) cosas que me hacen reír y pensar mucho. Me gustaría conocerlo, pero esta vida me puso en circunstancias imposibles de confundir donde no puedo acercarme a ningún 'té'. Por ahora, suelo verlo lavándose los dientes y tomando el metro con lentes y abrigo negro.
Yo debería estudiar y cada vez que escribo aquí no lo hago y mejor veo una película. Justamente es lo que haré ahora.
Si hago un queque, me gustaría que lo probaras pero estás lejos, como en la séptima nota de una canción que ya no quiero escuchar.

jueves, junio 17

Cerrado

Me pareció algo característico. Palpable e ilustrativo. Migración de gaviotas hacia un lugar mejor. Y justamente estaba en el momento oportuno para percibirlo. Precisamente en ese momento, quise volar bien lejos. Lejos de la quinientostres. Lejos de la universidaddechile. Lejos de los certamenes. Lejos, incluso, de mi ambiente acuático preferido. Si migraba, sería para mejor, así es que no me preocupaba dejar todo atrás. Me podría sumir en ambientes hiperbáricos y soportar toda la carga que eso supondría.
Sin embargo, fui cobarde y no cambié nada. Miré al señor del superocho y pensé que tal vez para la próxima. Que no importaba, surgiría otra nueva posibilidad.
Al día siguiente miré el aviso, y tal cual intuí, ya estaba cerrado.Miré a mi lado, y ni siquiera estaba el borracho de siempre. Las cosas habían cambiado y se pronosticaba lluvia. Lluvia de sorpresas. Pero no siempre son buenas. Y no es que me crea pájaro burdeo. Ni tanto.
Cuando uno se enoja, quiere quel mundo desaparezca. Este no era el caso, pero la gente desapareció igual, sin previo aviso, sin notas ni posdatas. Bueno, es como un ratón sin cola. Normal y burdo, no tiene muchas posibilidades de mejorar.
Y no hay fin, la cosa seguirá así.

sábado, junio 12

Sigo no más

Hay días multicolores; hay días grises. No tengo mucho que decir, tal vez por ser día de no decir algo. Me inquieta estar acá, cuestionándome nada. No somos lo que creemos ni lo que no creemos, mas bien somos algo así como un globo con helio. O peor, somos esa pestaña que se cae en la mejilla. Como nunca, o como siempre, estoy pensando en otra persona al escribir esto. Pero ni tanto, sino como el otro yo que no existe para alguien-nadie, pero que existe para el siguiente yo que cabe dentro de mis entrañas.
A veces quiero llorar, mucho, hasta quedar muy exhausta y sumirme en un sueño de días y noches eternas, sin tener que ver a mucha gente. En realidad, no teniendo que ver a alguien. Sin embargo, muchas otras veces tengo y quiero llorar sin saber por qué, sino sólo porque despierto muy triste y con dolor de cabeza. Como los búhos, que son muy malhumorados y te miran feo en las noches lúgubres de verano. Bueno, a lo mejor es mera cosa de fechas y acontecimientos que están ocurriendo ahora. Esto no es un cuento. No es un poesía (ni pinta). No es una historia. En realidad, esto es nada, empero para mí, ahora es todo. Es verdad, muy cierto, que tengo nada, nada material, nada a lo que me pueda aferrar si quiero gritar, pero lo que sí tengo es esto, mi mente loca, sabor a menta con limón, muy agria, muy desagradable para mucha de la gente que me rodea y que no me importa en lo más mínimo. Tal vez en esto soy tan egoísta, y es que no me interesa aparentar y caer bien a todo el mundo y que me regalen librillos del mundial. No me importa. No quiero comer de lo que todos comen y reflejar 'felicidad', que no existe verdaderamente en ellos y que sin embargo, sí parecen tener.
Suspirando no he logrado nada. Tampoco lo voy a lograr leyendo el diario y creyéndome tan culta.
Soy muy cuma, igual que millones de seres humanos.

lunes, mayo 31

y-eso.com

Raro.
Latente.
Pobre.
Cuajado. Y peor que jalea con frutas.
No sé por qué suceden estas cosas. Siendo tan pasiva, como la osmosis o difusión facilitada, la corriente y el gradiente de concentración debieran llevarme.
Pan con queso en la micro, sin tu cariño. No sé, no sé, no sé. Me gustan las tardes soleadas, sin mucho que hacer y con suéter de hilo. Aburriéndome de tanta mandarina agria, sin corazón de abuelastro. Exhausta de parecer pesada y comer higos, los cuales odio y vomito por ser tan arrugados y amargados como el metro en hora punta.
Haría desgraciada mi bolso de letras pusilánimes y tragaría este nudo feroz que me come la tiroides.
Cómo no voy a querer esto, cómo, si lo he desechado unas tres millones doscientas cincuenta mil ciento ochenta y cuatro veces.
Se acabó la nota La. La que quería ser siempre.

sábado, mayo 29

Gente

La gente busca estar inspirada siempre. No es tan necesario; sobre todo si no eres tan diferente de la "gente".
Conozco bastante gente que no le gusta el frío. No entiendo por qué. El frío te hace tener la cabeza fría, obvio, y los huesos también, lo que te impele a querer correr, a lo Hollywood, entre esta gente, muchedumbre sedienta de espectáculos donde mucha de la otra gente, resulte humillada.
Pero no es lo que me convoca acá. Una sola persona en el mundo te puede entender cabalmente. Esa persona no la conoces; tal vez nunca lo hagas. Sin embargo, sabe que existes y tú sabes que ella existe. En el fondo,se esperan y no desesperan. No hay que llorar tanto, porque te pone la nariz roja y los ojos brillantes; la gente se da cuenta y le cuenta a otra gente, que no le incumbe y se compadece de ti, sin siquiera saber qué clase de gente eres; y todavía no has conseguido encontrar a esa persona, se entiende?
Un cuento místico: tomo el mortero, pongo al centro una nuez, que se ve tan saludable y proteica -pretendo comerla- y doy una estocada certera en su centro, buscando acabar con su anatomía perfecta. Lo hago, y zás! salen raudos y diluidos los sueños de mi persona, de entre la gente, que espero me entienda.
Bueno, no hay que ser tan inteligentes como para saber que la gente quiere torta y ser amputada; amputada de sueños, amputada de creencias, amputada de ideales propios, amputada de cielos rojos.
Gente que ríe, llora, come, baila y duerme pensando en sopaipillas pasás; pasás a futuro y pasado.

sábado, mayo 15

Sentirse amarillo

Hay veces (a veces muchas), en las que uno se siente tonto. Pero no tonto de inteligencia mundana y vil, sino tonto de lo que importa en la vida. En realidad, este punto es relativo y controversial, porque lo importante para mí resulta insignificante para con quien me siento tonta; empero tiene un componente verdadero, acorde a cada cual. Además, de repente surgen preguntas locas y sin sentido, que nadie nos puede contestar, lo que llega a ser un tanto molesto a ratos, sin embargo, te hace sentir "único" y  un poco menos tonto.
Por otro lado, no sé por qué las personas se adueñan de todo ¿acaso no es lógico que nada nos pertenece? Imaginación: apenas la nada nos pertenece. Yo no poseo mucha imaginación y qué ganas tengo de poder tener más.; luego me caigo en una vereda, tomo la micro y sigo la rutina, poseyendo, como siempre, nada.
¿Cómo iba yo a darme cuenta de lo que estaba pasando, si apenas veo lo que no me incumbe y tengo que andar apartando la vista y los oídos para que no me pillen? Es fome, muy fomix vislumbrar realmente de lo que están hechas las personas y sentirse desilusionado. Bueno, no es que podría llorar por eso (a pesar de que sí lo hago a veces) pero sí podría correr hasta el infinito de mis pocos recuerdos, creyendo que esa gente, ahora rara, extraña, desconocida y descorticada, es nuevamente sincera y buena.
La mente es volátil y superficial; olvida todo y no quiere a nadie.

domingo, mayo 2

Castores

He descubierto una nueva forma de interactuar con las estrellas. Qué más simple que mirarlas! Incluso he conquistado unos cuantos corazones por el solo hecho de ignorar el subterráneo y subir a la azotea.
Todo esto me produce mucha gracia, sin embargo siempre intento suprimir la diversión que me provoca tener el pelo rizado y conquistar con mis ojeras a seres de todos los mundos.
Si a uno le resultan tan bien ciertas cosas que no desea ni busca,es gracioso y pintoresco lograrlas y tenerlas ahí para cuando se sienta aburrido.
Comiendo pesadillas hemos logrado darnos cuenta que nos estamos juntando mucho con quienes nos gustan demasiado y nos hacen reír. Confesar estar enamorado representa un tabú que algunas personas se atreven a romper. En lo personal, estoy enamorada de la cremosidad del helado de vainilla, de la cara de las personas los lunes por la mañana y los viernes por la tarde, del viento en mi cara de vuelta a mi casa, de los ojos de los nadadores de pecho, de los niños que buscan la atención de sus padres con algún logro mínimo, de mi bicicleta rápida en las tardes dominicales y del cabello de mi persona favorita.
Si siento paz no es por mérito propio. Tal vez es ajeno a mi tener algo de suerte. En realidad, qué busco cuestionándome esto? Las cosas pasan y qué puedo hacer para que se conviertan en pasas y no poder comerlas..algo o nada.

miércoles, abril 14

Cuajos

Estamos así como con raras perspectivas. Descubrí un gato loco que me encantó, como el bebé picarón del metro. Solemos no tomar metro, la razón y yo, pero a veces uno se cree adulto y se aventura en tonteras, realmente. Por otro lado, siento un GR! Un Glóbulo Rojo, claro, que pensarías señorito perfecto.
Correría rápido por las muelas, como antaño, cuando me tocaban un carnaval de cosas místicas.
Y ahora? Nos conformamos con Italia? Paré' que sí, y qué más me da.
Al fin y al cabo, me tomo un expresso y voy al polo a comer dulce de nieve, derretida y con sabor a soya.
La gente es agria. Yo soy salada y cítrica.
Seguiré siguiéndote hasta alcanzarte.
Pero lo que me apesta y mucho, es que locamente se escape. Si no te voy a psicopatear. Sin embargo, suele ser así. Nuestras ansias se elevan y las ganas decaen exponencialmente.
Hay que perseverar señorita X.
Ya encontraré la forma de alcanzarte, suerte de besos.

miércoles, abril 7

después de tí

De repente ocurren situaciones latosas. No hay ánimo ni afán de en-celosarse, pero pareciera que el instinto llama. Como las palomas: su instinto las llama a arrancar del frío. Yo quiero arrancar del calor, que sofoca el alma. Calor de sentirse desplazado. Si alguien ve una mariposa no la reemplaza, ni lo piensa, ni se le ocurre, no está dentro de sus posibilidades ignorarla, jamás; y mucho menos cambiarla por un gusano. Aunque quién sabe; pero eso es harina de otro costal.
Por otro lado, la felicidad es rara. No necesitaba el lindo gatito ronronear tanto para saber que su amo lo amaba y sin embargo, ronroneó y en-felició.
Ya qué más, me mido el ROM pasivo de mi corteza cerebral mejor; parece que ese es mi campo laboral.

sábado, marzo 13

un anhelo escondido en una caja de cartón reciclada de miedos

Hola. La mañana de hoy desperté horrible. Claro, como algunos de los seres humanos más comunes de los que soy parte. Pero no, no era físico. Medité sobre el sueño que tenía. Me sentía mareada y con ganas de salir corriendo hacia una casa roja. Bueno, más bien es una casa gris, llena de gente enloquecida. Yo quería ser como una jirafa. Sí, una jirafa azul, la de mis sueños, con alas y una cinta blanca al cuello; un cuello largo y esbelto, de película de mala calidad. Luego, me sentí ridícula, y volví a comer mi tazón de cereal como todos los días.
Es fácil, irritantemente fácil ser rutinario. Todos queremos ser importantes y cambiar el mundo. Pero no, ninguno de nosotros lo hará, porque somos muy cobardes. No somos gente de cine que solo mueve la nariz y cambia su existencia por una Mc'Nifica. Además, somos seres llenos de lágrimas. Todos lloramos siempre aunque no nos demos cuenta; o acaso alguno de nosotros puede jactarse de no haberse sentido miserable en un momento cruel, donde nadie en la calle se detiene a mirar hacia arriba y contemplar lo hermoso que está hoy el cielo, mientras tú sí te diste cuenta, pero qué más da, si no tienes con quién compartirlo?
Yo no tengo poderes. No puedo detener el metro y sacar de entre la multitud a un romeo desteñido y sin sentimientos, de esos que hoy abundan. Tal vez nunca encuentre a Nino, tan infantil y romántico (pero no de esos cursis, sino de aquellos románticos que saben valorar un momento tan subliminal como cuando el abejorro está tomando néctar de su flor preferida) y no me importa.
La gente persigue sus propios intereses. Yo también, no seré cínica, pero tal vez no sea tan egoísta como para querer ser feliz con mi propia burbuja y quedarme ahí. O como para ayudar a alguien y divulgarlo al mundo, buscando algún honor. Yo quiero ser yo. Con mis cosas raras que nadie entiende y ya.
No hay nadie que esté dispuesto a acompañarme, lo he comprobado. Y está bien. Yo amo esta soledad. Me permite pensar y escribir, hacer algunas cosas que la gente buena sabe y comer chocolate.
Anhelo tiempos extravagantes y musicales, con boinas y guitarras dadivosas, que no esperan nada a cambio, futuro con aires a nostalgia.
Como Matilde.




Te gusta el plagio de mi título? Gracias por leer mi blog.

martes, marzo 9

Rotos y rotados

Ayer u hoy, no recuerdo, vi al conejo..y no tenía los ojos rojos! Era bello y egoísta, pero hay que ver que la gente lo quiere. Parece que yo igual lo idolatraba, y qué, puedo arrepentirme, no? Y el conejo, no comía zanahoria ni pastito; él comía almas de niñas ingenuas enamoradizas. Por suerte, arranqué a tiempo. Ahora bien, no es que se me hizo muy fácil, pero me esforcé.
De pequeña, tenía la manía de jugar raspes, y ganaba. Y ahora, cuando juego algún juego de azar, siempre gano algo; esto es muy mal indicio. Bueno, que saco ahora con lamentarme, total, igual puedo comer choclo sin dar explicaciones. Qué felicidad!
Ya pasó lo grave, y la ciudad sigue apestando, què raro. Un perrito, vagabundo, es más rico que cualquiera que pasa por su lado y lo ignora. Tiene pulgas de ternura y fue amor a primera vista.
Y por otro lado, còmo una silla de ruedas cruza la calle en rojo? Quiere acaso accidentarse por enésima vez? Eso me recuerda a una persona loca, que se rompió la nariz contra la acera luego de apenas seis meses; què rara, no?
Hay ansias de ver qué viene ahora, pero no hay muchas ganas de arriesgarse y tirarse al vacío. Además, vi una estrella fugaz y traté de adivinar qué quería, en vez de pedirle algo.
Ingenua. Y ni siquiera pude ver una mariposa que llevara mis deseos de algo loco al monte más alto de los corazones rotos.